MADRID, 3 Mar. (EUROPA PRESS) - El Ejército de Israel ha iniciado en la madrugada de este martes una nueva oleada de ataques contra la capital libanesa, Beirut, presuntamente dirigidos a instalaciones del partido-milicia chií libanés Hezbolá, y ha bombardeado la sede de la cadena de televisión Al Manar, afín al grupo.
"Las FDI (Fuerzas de Defensa de Israel) han comenzado a atacar la sede y los depósitos de armas de la organización terrorista Hezbolá en Beirut", ha anunciado la cartera militar en su cuenta de Telegram sin dar más detalles.
Poco después, el portavoz en árabe de las FDI, Avichay Adraee, ha emitido una orden de evacuación "urgente a todos" los habitantes del sur de Beirut, en particular de la zona adyacente al barrio Haret Hreik de la capital, alegando que "se encuentran cerca de instalaciones y objetivos pertenecientes a Hezbolá, que las FDI atacarán con fuerza próximamente".
"Por la seguridad y la de sus familiares, deben evacuar este edificio y los edificios adyacentes inmediatamente y alejarse al menos 300 metros", ha afirmado en X, adjuntando un mapa del área mencionada.
La cadena de televisión libanesa Al Manar ha denunciado un bombardeo del "enemigo sionista" contra su sede precisamente en Haret Hreik, si bien hasta el momento no ha informado de víctimas ni daños materiales.
Esta es la segunda jornada de ataques israelíes contra el país vecino, después de que el grupo chií haya lanzado una serie de proyectiles contra territorio de Israel en represalia por la muerte del líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, en el marco de bombardeos de Estados Unidos y el país hebreo iniciados el pasado sábado.
El grupo chií ha defendido que su ataque "fue un acto defensivo y un derecho legítimo" tras más de un año de agresiones del Ejército israelí pese al alto en fuego alcanzado en noviembre de 2024. "Durante los últimos 15 meses, la agresión israelí contra Líbano ha continuado mediante asesinatos, destrucción y todo tipo de actos criminales", ha denunciado en una nota difundida a través de Al Manar.
Hezbolá ha lamentado que "todos los esfuerzos políticos y diplomáticos han fracasado para frenar esta agresión y obligar a Israel a implementar" la tregua y ha recordado que ha "advertido repetidamente de que la agresión no puede continuar sin una respuesta". "Lo que se requiere es poner fin a la agresión por todos los medios disponibles, mediante acciones decisivas y medidas efectivas", ha recalcado.
Más de 50 personas han muerto y otras 154 han resultado heridas a consecuencia de la "campaña ofensiva" iniciada por el Ejército israelí contra la capital y el sur de Líbano, que ha provocado el desplazamiento de al menos 29.000 ciudadanos, según las autoridades libanesas.
Cabe recordar que Israel ha lanzado decenas de bombardeos contra Líbano a pesar del alto el fuego de 2024, argumentando que actúa contra actividades de Hezbolá y asegurando que, por ello, no viola el pacto, si bien tanto el Gobierno libanés como el grupo chií se han mostrado críticos con estas acciones, igualmente condenadas por Naciones Unidas.
El alto el fuego contemplaba que tanto Israel como Hezbolá debían retirar sus efectivos del sur de Líbano. Sin embargo, el Ejército israelí ha mantenido cinco puestos en el territorio de su país vecino, algo también criticado por Beirut y el partido-milicia chií, que exigen el fin de este despliegue.