El BCE considera "ambicioso" adelantar el euro digital a 2028, tal como propone Pedro Sánchez

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Archivo - BCE

Adelantar el lanzamiento del euro digital a 2028, tal como ha planteado el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, "sería ambicioso", según afirman fuentes del Banco Central Europeo (BCE) y del Banco de España, que recuerdan que la expectativa es emitir la versión digital de la moneda comunitaria en 2029 siempre que la legislación se apruebe este año.



"En principio el 2028 sería ambicioso", apuntan las fuentes del banco central, ya que los países miembros acordaron que, una vez que la legislación se apruebe, debería ser posible emitir el euro digital "no antes de dos años después", con el fin de intentar que todas las preparaciones, especialmente de bancos y comercios, se puedan realizar y encajar en ese periodo a partir de que la legislación se adopte.



En este sentido, las fuentes consultadas detallan que en primer lugar se tiene que posicionar el Parlamento Europeo, algo que se espera para mayo, y, con posterioridad, abordarían el asunto los denominados "trílogos", donde la Comisión, el Consejo y el Parlamento Europeo deben llegar entre ellos a un acuerdo sobre sus distintas versiones de la regulación y que podrían resolverse "en la segunda mitad el año".



En cualquier caso, desde las instituciones advierten de que los plazos de mayo y finales de año "son exigentes" y apuntan que, si bien en la parte técnica se trata de avanzar todo lo que se puede, advierten de que hay cantidad de trabajos técnicos que tienen que abordar todas las partes en los que no se puede avanzar sin saber exactamente cómo lo definirá la legislación, tras cuya aprobación hará falta un periodo de prueba de aproximadamente dos años.



Pedro Sánchez trasladó la semana pasada al presidente del Consejo Europeo, António Costa, un decálogo de propuestas para potenciar la economía europea, situando al euro digital en el núcleo de la agenda de soberanía económica.



De tal modo, el presidente español sostiene que el euro digital no se trata solo de "un instrumento de pago", sino de "una herramienta de macro soberanía" que garantiza que el sistema de pagos europeo siga anclado en el dinero público regulado por el Eurosistema y refuerza su resiliencia al incorporar funcionalidades 'offline'.



"Debemos adelantar su lanzamiento a 2028", defiende el presidente español, insistiendo en que los avances en el euro digital deben complementar y ser compatibles con los sistemas de pago privados existentes.



VENTAJAS PARA EL PEQUEÑO COMERCIO


Por otro lado, las fuentes del BCE y Banco de España han destacado que la implantación del euro digital abaratará sustancialmente los procesos de pago para los pequeños comercios respecto de los costees actuales de otros proveedores de servicios de pago cuando sus clientes recurran al dinero digital de banco central.



En este sentido, estiman que las comisiones aplicadas a los pequeños comercios por los gigantes estadounidenses del sector Visa y Mastercard representan "tres o cuatro veces más" que a los grandes, que se benefician de menores costes por su escala.



Según las estimaciones del BCE, cada año los comercios de la eurozona pagan casi 3.750 millones por aceptar tarjetas de débito y aproximadamente la mitad de esa cifra va a proveedores como Visa o Mastercard, mientras que una cuarta parte lo recibe el banco del consumidor y el resto el banco del comerciante.



Esto viene a suponer, según fuentes del BCE, que los pequeños comercios vienen a pagar hasta un 1% o 100 puntos básicos del valor del bien, frente a 25 puntos básicos para una gran superficie, mientras que la institución calcula que con el euro digital el coste bajaría hasta "los 40 o 50 puntos básicos".



Asimismo, respecto del importe máximo que se podrá mantener en la billetera digital ('wallet'), las fuentes consultadas han subrayado que se trata de una cifra orientativa (3.000 euros), puesto que "no se pretende que el euro digital sustituya a una cuenta", aunque "sea cual sea", insisten que lo importante es que no cree problemas de estabilidad financiera y que no genere ningún problema de usabilidad.



A este respecto, añaden que, lo que sí se ha definido es una metodología de cálculo de tal limite, aunque aún no se ha cerrado una cifra porque esta deberá calcularse en una fecha próxima a la emisión del euro digital.




europapress