Sr. Director,
La Asamblea del BID realizada en Santiago subrayó el importante costo económico del crimen (3.4% PIB LAC). El FMI por su parte lo valida y añade que la violencia es muy localizada, con fuerte impacto municipal (-4% actividad por +10% homicidios). El gasto actual en seguridad del 1.9% del PIB en LAC es alto pero su eficiencia es cuestionable; pese a invertir más en justicia, la sanción efectiva es débil. La desigualdad y la debilidad institucional son claves, además el crimen ahoga a empresas (7% ventas), y frena la inversión.
En Chile, el aumento del gasto, ante el deterioro palpable de la seguridad, debe centrarse en la productividad marginal de cada peso. Inyectar más fondos a aparatos estatales de dudosa eficiencia o baja confianza, sin reingeniería estratégica y fortalecimiento real del estado de derecho (especialmente judicial), arriesga mayor carga fiscal sin reducir el crimen ni su impacto económico asfixiante.
Leonardo Rivas Solar,
Académico Facultad Administración y Negocios,
Universidad Autónoma de Chile