MADRID, 3 Sep. (EUROPA PRESS) El presidente de Rusia, Vladimir Putin, ha destacado este martes el buen estado de las relaciones polÃticas y económicas con la vecina Mongolia, en el marco de un viaje que supone un claro desafÃo al Tribunal Penal Internacional (TPI), ya que las autoridades mongolas teóricamente deberÃan ejecutar la orden de arresto dictada en marzo de 2023 contra el mandatario ruso por crÃmenes de guerra en Ucrania.
"Las relaciones entre la Federación de Rusia y Mongolia se desarrollan en todos los ámbitos", ha dicho Putin, durante un encuentro con su homólogo mongol, Ukhnagin Khurelsukh, que se ha marcado como prioridad terminar de establecer una asociación "estratégica" entre los dos paÃses.
Como gesto polÃtico, Putin ha invitado a su aliado a acudir a la próxima reunión de lÃderes del BRICS en Kazán, prevista para diciembre, asà como a las celebraciones del DÃa de la Victoria en 2025. Entre los acuerdos económicos firmados figura uno para garantizar el suministro de productos petroleros, informan las agencias oficiales rusas.
Se trata de la primera visita de Putin a Mongolia desde el año 2019, pero adquiere especial relevancia principalmente porque el presidente ruso no habÃa visitado un Estado miembro del TPI desde que está en vigor la orden de arresto. Según el Estatuto de Roma, las autoridades mongolas están obligadas a acatar dicha orden.
El vicepresidente del Consejo de Seguridad ruso, Dimitri Medvedev, ha celebrado la decisión del Gobierno de Mongolia, que "ha ignorado al TPI y a los polÃticos europeos" que han reclamado en los últimos dÃas que se cumpla la orden. "Si fuese un juez o un fiscal de ese supuesto tribunal, me preocuparÃa que algún tonto pudiese llevar a cabo esa orden ilegal", ha publicado en su cuenta de Telegram.