Una colaboración de quÃmicos ha demostrado que se puede utilizar hierro en lugar de cobalto y nÃquel como material catódico en baterÃas de iones de litio, abaratando asà los coches eléctricos.
"Hemos transformado la reactividad del hierro metálico, el producto metálico más barato", dijo. "Nuestro electrodo puede ofrecer una mayor densidad de energÃa que los materiales catódicos de última generación en vehÃculos eléctricos. Y dado que utilizamos hierro, cuyo coste puede ser inferior a un dólar por kilogramo (una pequeña fracción del nÃquel y el cobalto, que son indispensables en las actuales baterÃas de iones de litio de alta energÃa), el coste de nuestras baterÃas es potencialmente mucho menor", explicó en un comunicado Xiluei Ji, de la Universidad de Oregon State, uno de los autores del estudio.
En la actualidad, el cátodo representa el 50% del costo de fabricar una celda de baterÃa de iones de litio, dijo Ji. Más allá de la economÃa, los cátodos a base de hierro permitirÃan una mayor seguridad y sostenibilidad, añadió.
A medida que se fabrican más y más baterÃas de iones de litio para electrificar el sector del transporte, la demanda mundial de nÃquel y cobalto se ha disparado. Ji señala que en cuestión de un par de décadas, la escasez prevista de nÃquel y cobalto frenará la producción de baterÃas como se hace actualmente.
Además, la densidad de energÃa de esos elementos ya se está extendiendo hasta su nivel máximo: si se aumentara más, el oxÃgeno liberado durante la carga podrÃa causar que las baterÃas se encendieran; además, el cobalto es tóxico, lo que significa que puede contaminar los ecosistemas y las fuentes de agua si se filtra. de vertederos.
Si lo sumamos todo, dijo Ji, es fácil entender la búsqueda global de quÃmicas de baterÃas nuevas y más sostenibles. Este avance se ha publicado en la revista Science Advances.
Una baterÃa almacena energÃa en forma de energÃa quÃmica y, mediante reacciones, la convierte en energÃa eléctrica necesaria para alimentar vehÃculos, teléfonos móviles, ordenadores portátiles y muchos otros dispositivos y máquinas. Existen varios tipos de baterÃas, pero la mayorÃa funcionan de la misma manera básica y contienen los mismos componentes básicos.
Una baterÃa consta de dos electrodos (el ánodo y el cátodo, normalmente hechos de diferentes materiales), asà como de un separador y un electrolito, un medio quÃmico que permite el flujo de carga eléctrica. Durante la descarga de la baterÃa, los electrones fluyen desde el ánodo hacia un circuito externo y luego se acumulan en el cátodo.
En una baterÃa de iones de litio, como su nombre indica, la carga se transporta a través de iones de litio a medida que se mueven a través del electrolito desde el ánodo al cátodo durante la descarga, y viceversa durante la recarga.
"Nuestro cátodo a base de hierro no se verá limitado por la escasez de recursos", afirmó Ji, explicando que el hierro, además de ser el elemento más común en la Tierra medido en masa, es el cuarto elemento más abundante en la corteza terrestre. "No nos quedaremos sin hierro hasta que el sol se convierta en una gigante roja".
Ji y sus colaboradores de múltiples universidades y laboratorios nacionales aumentaron la reactividad del hierro en su cátodo mediante el diseño de un entorno quÃmico basado en una mezcla de aniones de flúor y fosfato, iones con carga negativa.
La mezcla, bien mezclada como una solución sólida, permite la conversión reversible (lo que significa que la baterÃa se puede recargar) de una fina mezcla de polvo de hierro, fluoruro de litio y fosfato de litio en sales de hierro.
"Hemos demostrado que el diseño de materiales con aniones puede superar el lÃmite de densidad de energÃa para baterÃas que son más sostenibles y cuestan menos", dijo Ji. "No usamos sal más cara junto con hierro, solo la que ha estado usando la industria de las baterÃas y luego polvo de hierro. Para poner este nuevo cátodo en aplicaciones, no es necesario cambiar nada más: ni nuevos ánodos, ni nuevas lÃneas de producción, ni ningún nuevo diseño de la baterÃa. Sólo estamos reemplazando una cosa: el cátodo".
Aún es necesario mejorar la eficiencia del almacenamiento, afirmó Ji. En este momento, no toda la electricidad que se introduce en la baterÃa durante la carga está disponible para su uso al descargarla. Cuando se realicen esas mejoras, y Ji espera que asà sea, el resultado será una baterÃa que funcionará mucho mejor que las que se utilizan actualmente, además de costar menos y ser más ecológica.
"Si se invierte en esta tecnologÃa, no deberÃa pasar mucho tiempo antes de que esté disponible comercialmente", afirmó Ji, que ostenta el tÃtulo de Profesor Bert y Emelyn Christensen. "Necesitamos que los visionarios de la industria asignen recursos a este campo emergente. El mundo puede tener una industria de cátodos basada en un metal que es casi gratuito en comparación con el cobalto y el nÃquel. Y si bien hay que trabajar muy duro para reciclar el cobalto y el nÃquel, ni siquiera es necesario reciclar el hierro: simplemente se oxida si lo dejas ir".