En los últimos años, han surgido distintas iniciativas y alianzas que buscan potenciar el rol social de las empresas partiendo por lo más básico: Buscar soluciones a problemas que afectan a todos y que cuando se resuelven, impactan positivamente en la ciudadanía.
Las empresas chilenas son cada vez más conscientes del rol que cumplen dentro de la sociedad y que está referido no sólo al ámbito económico ni a las utilidades que generan anualmente, sino también el aporte que realizan a nivel ambiental y social como miembros activos de las comunidades.
Es por eso que en los últimos años han surgido distintos proyectos que buscan potenciar este nuevo papel con actividades enfocadas en la responsabilidad social, las que incluyen la colaboración con distintas organizaciones. Ese es el caso de Fundación Camiseteados, iniciativa que nació en 2016 con la misión de ser un puente entre la ciudadanía y los medios de comunicación mediante la visibilización de personas y proyectos destacados en temáticas como innovación social, medio ambiente, cultura cívica, ciencias y sostenibilidad.
Karen Rauch, Directora de Camiseteados, nos explica en esta entrevista el fundamental rol que tienen las empresas en este propósito y cómo se han generado diversas instancias de trabajo conjunto que tienen como meta principal destacar a personas que son agentes de cambio para promover una cultura de empoderamiento cívico ciudadano y que además, las empresas puedan aprender de ellos para aplicar la misma mirada al interior de sus propias compañías.
¿Cómo ves la responsabilidad de las empresas en la promoción de la ciudadanía responsable y cómo colabora Camiseteados con ellas para fomentar este enfoque?
Las empresas son cada vez más conscientes y comprenden su estatus de ciudadanos, haciéndose parte de soluciones de impacto en sus comunidades y en el país a través de la colaboración. Ellas conocen sus compromisos y el efecto de sus acciones, además de la incidencia que pueden tener. En ese sentido, a través de sus programas de relaciones comunitarias y su trabajo mejorando estándares de ESG, van tendiendo puentes. Desde nuestra mirada, valoramos el aporte de empresas como Agrosuper o NTT Data, que creen en iniciativas de impacto positivo como Camiseteados, y ponen a disposición la visibilidad y la asociación con los valores que representa nuestra causa y los múltiples buenos ejemplos que visibilizamos gracias a su inversión.
En un mundo empresarial cada vez más enfocado en la responsabilidad social, ¿Cuáles son algunos ejemplos destacados de compañías que han apoyado activamente la misión de Camiseteados de resaltar a los buenos ciudadanos?
Nos gusta el compromiso de Agrosuper a través de su programa de relacionamiento comunitario, donde trabajan en áreas como emprendimiento, educación, vida saludable y desarrollo social, siempre comprometidos con el desarrollo de las personas en múltiples aspectos de su relación. Un caso de éxito es el programa Somos Vecinos, iniciativa que trabaja con líderes sociales y dirigentes de la región de O’Higgins ofreciendo fondos concursables, acompañamiento y capacitaciones para que sus habitantes puedan emprender socialmente.
¿Puedes compartir alguna historia inspiradora de un ciudadano o empresa que haya tenido un impacto significativo en la comunidad a través de su colaboración con Camiseteados?
Me encantaría comentar la historia del Doctor Pedro Ziede en Antofagasta, líder de los operativos médicos Sembrando Salud, que buscan acortar la lista de espera en su región llevando especialistas a zonas donde los hospitales no cuentan con ellos. Pero además, impulsa puentes de colaboración entre distintos actores de la región, como clínicas que abren y donan por un día sus pabellones para que médicos locales, e incluso algunos que viajan, puedan operar. El Doctor Ziede ha recibido apoyo gracias a su compromiso y su liderazgo, pero también por el cambio que ofrece y cómo contribuye a resolver una problemática de la salud. La visibilidad le permitió validar su modelo y que otros pudieran copiar y replicar su idea.
¿Cuáles son los desafíos más comunes que enfrentan las empresas al intentar integrar prácticas de ciudadanía corporativa en su cultura y cómo Camiseteados puede ayudar en este proceso?
Lo que hay que promover es que las empresas no se disocien ni se aislen de la sociedad. Deben empoderarse desde lo positivo como si fueran un ciudadano más, aunque parezca complejo. A veces pensamos que vivir de una manera más sostenible o en armonía con el medio ambiente es complejo, pero la verdad es que la reutilización que promueven algunos camiseteados es más simple de lo que vemos. Y a veces las empresas piensan lo mismo a la hora de cambiar su forma de hacer las cosas. Para los Camiseteados los obstáculos siempre se resuelven desde lo positivo, partiendo por buscar en la colaboración una fuente de transformación. Por eso, creemos que las empresas pueden beneficiarse de los aprendizajes recogidos por Camiseteados, entre ellos, volver a lo simple para mejorar sus prácticas de sostenibilidad. Queremos ser un puente entre ambos mundos para que podamos llevar a la práctica valores compartidos que apunten hacia el mismo objetivo y propósito.
En un mundo en constante cambio, ¿Cómo ves el futuro de la relación entre empresas y ciudadanos comprometidos, y cuál es el papel clave que jugará Camiseteados en esta evolución?
Creemos y tenemos cada vez más certeza de que van de la mano. Necesitamos colaboración para enfrentar los múltiples retos que tiene el planeta por delante, en términos de cambio climático y superación de brechas que vemos en el escenario actual. Y en ese sentido, los Camiseteados son la primera fuente para poder comprender mejor cuáles son los dolores que enfrenta la ciudadanía y las distintas comunidades. Es aquí donde juntos, podemos pensar en soluciones disruptivas que pueden ser las más simples, pero a la vez revolucionarias. Y es ahí donde queremos estar, visibilizar este cambio a través de la irrupción de nuevos liderazgos que nos iluminen el camino.