Una nueva investigación de la Universidad de East Anglia (Reino Unido) ha revelado que casi un tercio de los pacientes con COVID-19 persistente sufre pérdida del olfato, y casi una quinta parte experimenta pérdida del gusto.
En su estudio, publicado en la revista cientÃfica 'International Forum of Allergy and Rhinology', el equipo de investigación estudió la prevalencia de la COVID-19 persistente y, en particular, los sÃntomas relacionados con el oÃdo, la nariz y la garganta, como la pérdida de olfato y la parosmia, en la que las personas experimentan distorsiones olfativas extrañas y a menudo desagradables.
"La COVID-19 persistente es una afección compleja que se desarrolla durante o después de padecer covÃdico, y se clasifica como tal cuando los sÃntomas se prolongan durante más de 12 semanas. Los sÃntomas incluyen dolor de cabeza, mialgia, fatiga y pérdida del gusto y el olfato. La parosmia puede persistir durante meses tras la infección inicial, junto con niebla cerebral y pérdida de memoria", ha comentado el lÃder del estudio, Carl Philpott.
Los investigadores querÃan saber más sobre la prevalencia de la COVID-19 persistente y, en particular, sobre los sÃntomas relacionados con el oÃdo, la nariz y la garganta, como la pérdida de olfato y la parosmia".
El equipo examinó los resultados de la Encuesta de Infección por Coronavirus del Reino Unido y analizó la información de más de 360.000 personas en marzo de 2022.
Un total de 10.431 participantes se identificaron como enfermos de COVID-19 persistente, y se les preguntó acerca de la presencia de 23 sÃntomas individuales y el impacto de la condición en sus actividades cotidianas.
La COVID-19 persistente se definió como la persistencia de los sÃntomas durante más de cuatro semanas tras la primera sospecha de infección por coronavirus que no se explicaba por otra afección.
Casi el tres por ciento de los participantes se identificaban a sà mismos como afectados por COVID-19 persistente, lo que equivaldrÃa a alrededor de 1,8 millones de personas en Reino Unido.
La fatiga era el sÃntoma más frecuente, mientras que los sÃntomas relacionados con la ORL incluÃan pérdida del olfato y el gusto, vértigo, falta de aliento, sibilancias y dolor de garganta. Casi un tercio de los pacientes con COVID-19 persistente sufrÃa pérdida persistente del olfato, y casi una quinta parte seguÃa experimentando pérdida del gusto.
"Esto es muy significativo, porque sabemos que la pérdida del olfato y del gusto afecta mucho a la vida de las personas. Nuestras investigaciones anteriores han demostrado que las personas que han perdido el sentido del olfato también presentan altos Ãndices de depresión, ansiedad, aislamiento y dificultades para relacionarse. Puede alterar casi todos los aspectos de la vida, desde las preocupaciones cotidianas por la higiene personal hasta la pérdida de intimidad sexual y la ruptura de las relaciones personales", ha apuntado el investigador.