"La junta directiva respeta la presunción de inocencia de Ricardo Roa y su derecho al debido proceso", aseguró la compañía en un comunicado.
En el documento se observa la concurrencia de malas prácticas en las AFP para mantener controlada la cantidad de personas que se acogen al seguro; deficiencias en la fiscalización por parte de la Superintendencia de Pensiones; rechazo de licencias médicas durante el proceso de calificación de invalidez; y la entrega de información parcial y errónea a los afiliados.