El sol opera bajo una lógica completamente distinta. No se cotiza en bolsa ni se importa desde otros países. Llega todos los días al techo de la empresa más grande del país exactamente de la misma manera que a una pyme familiar en la zona sur. El sol está disponible para todos por igual, sin que nadie pueda acapararlo o encarecerlo.
Cuatro décadas de una trayectoria de constante modernización y adaptación a los nuevos requerimientos informativos de los lectores.