La evidencia internacional indica que estos eventos emergen de trayectorias en las que confluyen la desregulación emocional, las experiencias de exclusión y climas escolares debilitados, lo que exige intervenciones sistémicas.
“Muchos jóvenes pierden interés en aprender cuando sienten que no entienden una materia. Allí el acompañamiento familiar marca la diferencia: no se trata solo de exigir, sino de entregar apoyo y herramientas”, explica Carolina Rojas Parraguez, Directora Académica de Preuniversitario CPECH.