Tras ya casi 1.461 días de combates, la tesis de Fukuyama pareciera yacer en alguna trinchera del Donbás. Hemos regresado a la "historia" en su forma más cruda: conquistas territoriales, política de esferas de influencia y un choque de civilizaciones que la globalización no pudo evitar.
"Estamos tratando de enfocarnos en trabajo contraterrorista, en operaciones especiales y en toda la parte de interoperabilidad", señala el diplomático español en una conversación con Europa Press en los cuarteles generales de la OTAN en Bruselas.