Uno de los principales fundamentos que sustentan la categoría de riesgo asignada a las líneas de bonos es la capacidad de generación de flujo que presentaría la sociedad considerando los activos inmobiliarios con que cuenta y la inelasticidad que presentan la renta de este tipo de inmuebles con respecto al consumo, indicó la agencia.
La emisión alcanza el equivalente al 33% de dicha sociedad. Los fondos que se obtengan de la emisión serán destinados a cancelar la deuda que tiene la compañía.