La correlación no prueba causalidad, pero sí revela que la inasistencia escolar suele coexistir con múltiples vulnerabilidades acumuladas. Detrás de cada niño que no va al colegio, hay un entorno que necesita apoyo, no solo una matrícula que regularizar.
En comunas populares más de un tercio —y en algunos casos más del 40%— declara no contar con redes de apoyo. En contraste, en comunas de mayores ingresos del sector oriente de Santiago esta cifra rara vez supera el 10%.