El presidente del Banco Central indicó que se debe realizar un seguimiento cuidadoso del desarrollo de las tensiones comerciales entre las principales economías del mundo. De ser necesario, advirtió, se requerirá de ajustes de política monetaria e “intervenciones de política microeconómica y estructural fuera del ámbito de competencia” del ente rector.
De acuerdo a la minuta de la RPM de julio, los consejeros coincidieron en que mantener la tasa de interés en 2,50% fue lo más coherente con el escenario inflacionario y económico imperante. Sin embargo, el momento indicado para iniciar el ajuste de los tipos ya está siendo tópico medular en el análisis del organismo.
El saldo sumó US$ 375 millones en el periodo, tras exportaciones por US$ 6.176 millones e importaciones por US$ 5.801 millones, con alzas de 11,8% y 15,7%, respectivamente.
El Banco Central consignó este lunes que “el mes registró igual cantidad de días hábiles que junio de 2017. El Imacec minero aumentó 3,7%, mientras que el Imacec no minero lo hizo en 5%. Este último se vio incidido por el desempeño de las actividades de comercio e industria manufacturera”.
“De esta forma se tiende a consolidar un hito importante al cumplir con las recomendaciones de Basilea III en la dimensión de riesgos de liquidez de corto plazo, alcanzando una plena convergencia en 2023”, apuntó el órgano emisor.
La mantención de los tipos en 2,50% resuelta ayer por el Banco Central era ampliamente esperada por el mercado. El sesgo en su comunicado, consigna la entidad privada, cambió a uno proclive a próximas alzas. La primera, estima, sería de 25 puntos base en la próxima RPM.
La decisión de mantener la tasa de interés de referencia fue tomada por la unanimidad de los integrantes del consejo.
El saldo se compara con el déficit de US$ 149 millones apuntado en igual periodo de 2017.
Las condiciones de oferta observaron alguna menor restricción, particularmente en el otorgamiento de préstamos para la vivienda, de acuerdo a la Encuesta sobre Créditos Bancarios del segundo trimestre publicada este viernes por el Banco Central. Por su parte, la demanda se percibió algo más fortalecida en los segmentos de consumo, grandes empresas e inmobiliario.
Según el último sondeo a operadores financieros, el IPC se elevaría en un 0,2% en agosto, mientras que la tasa de interés subiría 25 puntos base a 2,75% en noviembre o diciembre entrante.
La paridad se desmarcó del fortalecimiento global del dólar y del retroceso del cobre. La liquidación de posiciones siguió primando impulsada por favorables perspectivas para la economía chilena este año por parte del Ministerio de Hacienda y de agentes privados consultados por el Banco Central.
El último sondeo de expectativas elaborado por el ente emisor dio cuenta de una revisión de dos décimas en la proyección para el PIB de 2018. En materia inflacionaria, los agentes privados consultados esperan ascensos de 0,2% en julio y agosto, mientras que para la tasa de instancia se anticipa un aumento de 25 puntos base a 2,75% hacia fines del ejercicio.
A su vez, el Banco Central informó este lunes que los tipos para los préstamos comerciales y de vivienda registraron tasas similares a las de mayo: 6,1% y 3,3%, respectivamente.
El superávit comercial chileno totalizó US$ 483 millones en el pasado mes; 41,2% superior al saldo constatado en idéntico mes de 2017. Los embarques totales treparon en un 14,8% hasta los US$ 6.472 millones, mientras que las importaciones lo hicieron en un 12,7% a US$ 6.330 millones.
El Banco Central informó este jueves que la serie desestacionalizada aumentó 0,7% respecto del mes precedente y 5,2% en doce meses. Mayo, apuntó el organismo, registró un día hábil menos que en igual periodo de 2017, lo que fue más que compensado por el fuerte ascenso, sobre todo, en la actividad minera.
El saldo favorable sumó US$ 332 millones luego que las exportaciones treparan 6,7% a US$ 4.816 millones y las importaciones lo hicieran en 4,9% a US$ 4.484 millones. Las reservas internacionales, en tanto, exhiben una disminución anual de 3,2% a US$ 37.570 millones.
De acuerdo a la encuesta realizada posterior a la reunión de política monetaria (RPM) del Central, los tipos se mantendrían en 2,50%, al menos, hasta octubre próximo para finalizar el actual ejercicio en 2,75%. Otro ajuste de idéntica magnitud se prevé hacia julio de 2019.
De acuerdo a la minuta de la RPM celebrada a comienzos de este mes, la autoridad consideró en la oportunidad que la convergencia de la inflación a 3% en el horizonte habitual era coherente con un estímulo monetario que se mantendría en torno a sus niveles actuales al menos hasta fin de año, como lo indicaba la última Encuesta de Operadores Financieros.
De acuerdo al estudio publicado por el ente emisor hasta antes de septiembre de 2008, el mercado accionario chileno no reaccionaba a la información cualitativa de los comunicados, pero tenía una respuesta significativa a sorpresas en la tasa de política monetaria. Esta situación, precisa el reporte, se revierte después de 2008 ya que el mercado accionario deja de reaccionar a las sorpresas de la tasa de política y sólo reacciona a sorpresas en el discurso del comunicado.
El saldo favorable llegó a US$ 315 millones en la primera quincena de este mes; 542% superior al exhibido en igual lapso de 2017. De acuerdo a información proporcionada por el Banco Central, las exportaciones se elevaron en un 20,9% mientras que las internaciones lo hicieron en un 11,7%.