Con la medida, Estados Unidos busca frenar la violación a la propiedad intelectual por parte de China y acotar el déficit de US$ 375.000 millones que mantiene en la balanza comercial bilateral.
¿Por qué debería, como presidente de EE.UU., permitir que otros países continúen generando enormes superávits comerciales, como lo han hecho por décadas, mientras que nuestros agricultores, trabajadores y contribuyentes pagan un precio tan grande e injusto?”, expresó el mandatario a través de twitter.
Pekín ha remarcado este jueves que está dispuesta a elevar las importaciones norteamericanas como parte de las negociaciones bilaterales para acotar los US$ 375.000 millones de déficit en la balanza comercial recíproca.
El organismo espera concluir el proceso de coordinación con los Estados miembros para así poner en marcha las nuevas tarifas en julio próximo.
Los gravámenes de entre 15% y 25% se aplicarán a productos como el acero, la carne de cerdo, manzanas y papas, varios tipos de quesos y whisky americano.
El bloque comunitario ha dicho que respondería con tributos sobre los US$ 3.400 millones de exportaciones estadounidenses a la zona.