|
Stefanie Niklander R |
El primer discurso de un presidente suele cumplir una función simbólica decisiva: no solo inaugura un período político, sino que también establece el marco desde donde se interpretarán las decisiones del nuevo gobierno. En el caso del primer discurso del presidente Kast, lo que emerge con claridad es una narrativa centrada en la idea de crisis y en la promesa de restauración del orden.