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María Elena Undurraga |
Cumplir 60 años ya no significa necesariamente entrar en una etapa de retiro o dejar atrás la vida activa. Para muchas personas, esa edad marca el comienzo de una nueva etapa: algunas continúan trabajando, otras emprenden, desarrollan nuevos proyectos, se mantienen vinculadas a sus comunidades o buscan nuevas oportunidades laborales. La longevidad está transformando la manera en que entendemos el envejecimiento y también la forma en que debemos pensar nuestra planificación financiera.