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Margarita Ducci |
En estos días, a raíz de las voces de distintos expertos en el marco del Día Mundial del Agua, no podemos dejar de destacar el rol que cumplen los glaciares, como reservas fundamentales de agua para el planeta, y la necesidad urgente de su protección. Nuestro país alberga el 76% de los glaciares de Latinoamérica, constituyendo reservas estratégicas de agua y actuando como indicadores del cambio climático.
La naturaleza nos regala lecciones valiosas sobre cómo resolver problemas complejos. Un estudio publicado en un prestigioso medio, que compara la capacidad de las hormigas y los humanos para encontrar soluciones en equipo, demuestra que estos pequeños insectos sociales tienen mucho que enseñarnos sobre colaboración y sostenibilidad. En un mundo con crisis climática, desigualdades sociales y pérdida de biodiversidad, ¿Qué podemos aprender de las hormigas para enfrentar los grandes desafíos de nuestro tiempo?
El 2024 ha marcado un antes y un después en la historia de nuestro planeta. Con una temperatura media que superó por primera vez el umbral de 1,5 °C establecido por el Acuerdo de París, la tierra ha experimentado un año de extremos climáticos que han dejado huellas profundas tanto en la naturaleza como en la economía global.
Chile ha avanzado significativamente hacia su meta de electromovilidad y el país ha implementado diversas estrategias y políticas que han permitido un progreso notable en este ámbito.
Chile, un país que se extiende a lo largo de una geografía diversa y desafiante, enfrenta retos significativos en la gestión de sus recursos hídricos, lo que implica sortear un tema central para el crecimiento, el desarrollo sostenible y el bienestar de las personas. Por ello debemos hacernos cargo con sentido de urgencia de este tema, a raíz del implacable cambio climático.
Circulando por Manhattan, mientras asistía a la Cumbre de Líderes de Pacto Global, nuevamente me sorprendió el perder de vista la silueta de los edificios y caminar permanentemente bajo andamios y veredas techadas por éstos.
Más de 190 países se reunieron en Cali, Colombia, en la COP16 de la Convención sobre la Diversidad Biológica, entre ellos, una importante delegación de Chile. Esta conferencia no sólo nos recuerda la vital importancia de conservar nuestra biodiversidad, sino que nos impulsa a tomar medidas urgentes ya que los objetivos de la COP16 no pueden lograrse sin una colaboración multisectorial, en la que las empresas tienen un rol clave.
Seamos claros. No hay forma de detener el cambio climático sino a través de un cambio de paradigma con la modificación profunda de nuestro sistema productivo, incorporación de tecnologías limpias y hábitos de consumo. Si bien hoy existe un compromiso compartido por gran parte de las naciones y organizaciones internacionales para avanzar en esa línea, la realidad nos muestra a diario que debemos acelerar el paso con sentido de urgencia.
Hace algunos días se desarrollaron varios eventos mundiales de manera paralela en la sede de la ONU en Nueva York, donde tuve la oportunidad de participar, representando a la red de Chile, de Pacto Global y a nuestras empresas socias. La Cumbre de Líderes de Pacto Global de Naciones Unidas que se realiza cada año, este 2024 estuvo marcada por un llamado a una acción colectiva eficaz y un compromiso ineludible de las empresas, con metas específicas en cinco áreas concretas para avanzar en los ODS, que llevan un significativo atraso. En ese contexto, la ciencia, la tecnología, la innovación, la inteligencia artificial y la cooperación conformaron pilares fundamentales para plantear soluciones viables y avanzar hacia un futuro más equilibrado.
A pocas semanas de celebrarse la COP 29, en Bakú, Azerbaiyán, el mundo se enfrenta a un desafío crítico: transformar promesas en acciones tangibles. La COP 29 ya ha sido apodada la “COP de las finanzas”, pero más allá de la retórica y las expectativas, este evento representa una oportunidad histórica para que las empresas del mundo tomen un rol protagónico en la lucha contra el cambio climático. El presidente designado de la COP 29, Mukhtar Babayev, ha subrayado que se necesitarán “todas las manos a la obra” para avanzar en los dos pilares fundamentales: el aumento de la ambición y la facilitación de las medidas concretas de acción.