Daniel Vargas



Daniel Vargas

En pocos días se han conocido dos episodios que evidencian la magnitud del riesgo asociado al engaño digital. Por una parte, la actriz Amparo Noguera fue víctima de un sofisticado fraude basado en manipulación psicológica, que derivó en la pérdida de más de setecientos millones de pesos. Por otra, la empresa COPEC enfrenta una amenaza de filtración masiva de datos tras un ataque de ransomware. No se trata de hechos aislados, sino de manifestaciones distintas de una misma vulnerabilidad estructural. La brecha más relevante de la ciberseguridad contemporánea no es tecnológica, sino humana.