|
Andrés Cuche |
El rechazo del artículo 8 de la llamada “megarreforma” abre una discusión que Chile necesita tener con más profundidad. La norma buscaba permitir que sistemas de inteligencia artificial utilizaran obras protegidas para fines de entrenamiento, análisis o minería de datos, sin autorización ni pago a sus titulares. Su rechazo fue celebrado por distintos sectores creativos, pero el debate está lejos de estar cerrado.