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Alfonso Molinare |
El auge del e-commerce ha abierto una puerta inédita para la internacionalización de las empresas chilenas, pero no todas están aprovechando esa oportunidad de la misma forma. Hoy, el foco ya no está sólo en vender más, sino en cómo esas ventas se traducen —o no— en ingresos eficientes.
Es bien sabido que este gigante asiático es actualmente el gran proveedor del mundo, pero pocos saben que China es también uno de los clientes más relevantes para el sector agroalimentario chileno, especialmente cuando se trata de fruta fresca.