En el mundo de la logística, la digitalización dejó de ser una promesa para convertirse en una necesidad. Frente a procesos complejos, descentralizados y propensos a errores humanos, muchas empresas están optando por desarrollar plataformas tecnológicas propias que permitan ordenar sus operaciones y adaptarse a las exigencias del día a día.
Uno de los focos clave es la gestión de pagos y relaciones con transportistas. En lugar de depender de soluciones externas, que a menudo no logran cubrir las particularidades del rubro, algunas compañías están creando herramientas internas que integran desde recursos humanos hasta finanzas y operaciones. El objetivo es claro: consolidar información, automatizar tareas repetitivas y reducir los márgenes de error.
Un ejemplo de esta tendencia es Samanta, la plataforma desarrollada por la empresa chilena Rocktruck. Diseñada para capturar y gestionar datos sobre personas, viviendas y transportistas, también permite optimizar pagos y cobros a distintas entidades. “Desde recursos humanos hasta finanzas y operaciones, este sistema nos permite consolidar un proceso único para todas las áreas”, explica Daniel Ravelo, gerente de tecnología de la empresa.
Los resultados que reportan son contundentes: reducción del 70% en el esfuerzo requerido para preparar preliquidaciones y revisar facturas, y un 50% menos de tiempo de respuesta a consultas de proveedores. Todo esto gracias a una estructura modular y a la centralización de la información. “Administrar la relación con 310 proveedores de transporte en 90 operaciones diferentes implicaba una carga operativa considerable. Esto no solo ha agilizado los pagos, sino que también ha aportado mayor transparencia para los transportistas”, señala Matías Poblete, subgerente de recaudación y pagos.
Además, al estar basada en una arquitectura no relacional en la nube, Samanta permite manejar grandes volúmenes de datos con trazabilidad total. En operaciones previas donde se trabajaba con archivos almacenados en Google Drive, existía el riesgo de eliminación o edición accidental. Hoy, la empresa asegura que ese problema se eliminó completamente.
Aunque desarrollos como este requieren inversión y trabajo interárea, se proyectan como una herramienta clave para el crecimiento. Desde Rocktruck afirman que ya se está avanzando hacia una versión más intuitiva, con integración de inteligencia artificial y conexión con sistemas CRM para mejorar procesos como el onboarding de nuevos transportistas.
A medida que más empresas enfrentan desafíos similares, el caso de Samanta muestra cómo una solución construida desde dentro puede convertirse en una ventaja operativa concreta. Más que una herramienta puntual, estas plataformas reflejan una tendencia creciente en la industria: usar la tecnología no solo para crecer, sino para ordenar, simplificar y construir relaciones más claras con quienes mueven las cargas día a día.