Ventas presenciales del comercio minorista en Valparaíso, Biobío y La Araucanía mantuvieron fuerte dinamismo en noviembre

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Temuco

Las ventas presenciales del comercio minorista de las regiones de Valparaíso, Biobío y La Araucanía, según el índice que elabora mensualmente la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo de Chile (CNC), mostraron significativas alzas anuales en noviembre de 2021, destacando La Araucanía. Respecto a octubre las tres regiones marcan leves caídas en las ventas.

En la Región de Valparaíso, las ventas reales del comercio minorista crecieron un 19,7% real anual en noviembre, acumulando en los once meses del año un incremento real de 42,6%.

En la Región del Biobío, las ventas del retail registraron un alza de 22,4% real anual en el mes de noviembre, acumulando al décimo primer mes de año un incremento de 35%.

Por último, en la Región de La Araucanía, la actividad comercial minorista evidenció un aumento de 72,2% real anual en el décimo primer mes del año, acumulando entre enero y noviembre un alza de 40,4%.

Bernardita Silva, gerente de Estudio de la CNC, comentó que "las tres regiones en estudio continúan mostrando fuertes incrementos en sus ventas minoristas presenciales, pese a enfrentar altas bases de comparación en el caso de Valparaíso y Biobío, dando cuenta del dinamismo del consumo de los hogares en los últimos meses resultando en el motor de la economía durante el 2021."

Respecto a octubre, apuntó, "se ve una leve desaceleración en las categorías durables de Línea Hogar y Muebles, mientras que semidurables continúan acelerándose. La apertura del comercio físico, junto a la mayor liquidez de los hogares producto de los retiros y ayudas fiscales, se refleja en un alto tráfico de consumidores a las tiendas, aumentando significativamente las ventas."

Según  la ejecutiva, "2021 fue un año excepcional para el retail, con crecimientos nunca vistos, pero no debemos olvidar que son factores transitorios los que están detrás de estos resultados, así en la medida que vayan desapareciendo y los ingresos familiares vuelvan a sus niveles “sin ayudas”, sumado a mayores precios, el sector comenzará a experimentar una contracción. Así lo refleja también el IPoM de diciembre, donde se evidenció un aumento de las perspectivas de crecimiento para este año precisamente por el mayor consumo privado e impulso de la demanda interna más allá de lo estimado en septiembre. Sin embargo, para el próximo año se espera una contracción del consumo privado de 0,2% y una baja de 1,5% en 2023."

En tal sentido, concluye que "la incertidumbre aún es alta. El mundo está atravesando una nueva ola de contagios, amenazando la recuperación global y la esperada normalización del comercio internacional y sus costos. Por otro lado, internamente también aumentan los contagios y, junto a esto, estamos frente a procesos políticos inciertos, que afectan la recuperación de la inversión y por ende del empleo. Se debe entonces concentrar los esfuerzos en recuperar el mercado laboral formal, con empleo formal y de calidad, ese es uno de los grandes desafíos que enfrentamos para el 2022."