Crecimiento económico a partir de PIB

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Es una tradición que para establecer si la economía en un país ha crecido o no y si creció o decreció en que porcentaje lo ha hecho, se acude a una magnitud macroeconómica denominada producto interno bruto (PIB) caso Ecuador o producto bruto interno (PBI) o producto interior bruto (PIB) en otros países, de tal manera que esta herramienta o indicador permite saber si los países son más o menos ricos en un periodo de tiempo determinado.

El producto interno bruto, desde la perspectiva de los especialistas en temas económicos, es un indicador macro referencial para realizar estimaciones adecuadas de la evolución de la producción a partir del valor monetario total que adquieren los productos y servicios finales o bienes y servicios que se encuentran listos para ser consumidos y que han sido generados por el aparato productivo de una nación durante un tiempo definido que podría ser entre un trimestre o un año.

Para entender de mejor manera el crecimiento o no del PIB, es necesario saber que este indicador mide el valor monetario de todos los bienes y servicios producido en un país en un período de tiempo determinado y que para proceder a su cálculo hay que realizar una operación matemática que involucra al consumo de bienes y servicios de las familias más la inversión de las empresas en bienes de capital más el gasto o inversión del gobierno más los productos que se exportan a otras naciones y se resta toda la producción que se consume y que no ha sido producida en el país sino que se ha importado.

Una vez realizada la sumatoria y la resta de los productos y servicios finales que comprende la fórmula matemática utilizada para el cálculo, se obtiene una cantidad total a la cual se la denomina PIB, medida que luego los especialistas económicos proceden a realizar la comparación con el año anterior para determinar si hubo o no un crecimiento económico.

Es importante considerar que dentro del indicador macroeconómico para establecer la prosperidad económica se encuentra el PIB nominal y el PIB real, en consecuencia, el primero consiste en determinar el valor de los bienes y servicios a precios actuales de mercado en donde se involucra la inflación o la deflación, mientras que el PIB real mide el valor de los bienes y servicios relacionándolos con los precios del año anterior lo que implica que no se considera el proceso inflacionario.

El PIB nominal mide el total monetario generado durante un año en una economía, es decir se tiene en cuenta la cantidad de bienes y servicios finales generados multiplicado por el precio del mercado en ese momento, por tanto, no se establece si lo que aumentó en la economía fue la producción o fueron los precios o la inflación. El PIB real, por el contrario, multiplica su producción con el precio de sus similares del año anterior, con lo cual se establece que lo que efectivamente creció fue la producción y no la inflación.

Para el caso de Ecuador en el 2019 el PIB nominal fue de 107.435.666 millones de dólares, mientras que el PIB real apenas alcanzó los 71.909.125, con una deferencia aproximada del 33%, esta sería la razón para que la mayoría de los gobiernos de América latina y el Caribe hagan gala del crecimiento económico a partir del PIB nominal y no del PIB real, pues quedaría al descubierto que lo que ha crecido en la economía del país no ha sido la producción sino los precios y para que exista un desarrollo económico se requiere del crecimiento de la producción y no de la inflación.

El PIB, desde sus orígenes en los años 20 por el pensador Simón Kuznets, es común encontrarlo en los medios de comunicación visuales y escritos, es utilizado de manera recurrente por los gobiernos del mundo, para evidenciar frente a sus electores que su gestión ha sido eficiente, las empresas públicas y privadas aseguran que cuando este crece también experimentar bienestar y los líderes comunicacionales dependiendo su definición filosófica y política podrían mencionar que su crecimiento, es una expresión de la salud financiera y económica de una nación.

Se ha dicho que el mejor instrumento para medir la evolución económica de una nación hasta ahora es la variable macroeconómica denominada PIB, aunque se reconoce que presenta varios errores como no medir el bienestar de las personas, la distribución de la riqueza y los daños ocasionado al medio ambiente por las industrias en su proceso productivo.

De entre los pensadores actuales, destaca Cristian Felber por su modelo de la economía del bien común, quien señala que en el sistema actual, el éxito se mide por indicadores monetarios, en lo macro por el PIB y en lo micro por las empresas, ambos persiguen el beneficio financiero, pero no evidencian si estamos en guerra o en paz, si la distribución de la riqueza es justa o no o si se cuida el planeta o se lo destruye, si se estimuló el empleo o el desempleo, por tanto, en los hecho se podría concluir que el crecimiento económico a partir del producto interno bruto no mide el bienestar de una sociedad.


Prof. Félix S. Pilay Toala

Doctor. Economista, Magister en Administración Pública.

Pontificia Universidad Católica del Ecuador sede Santo Domingo

ptfs@pucesd.edu.ec