​Trans

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Javier Fuenzalida

Vuelvo sobre la columna 792 del 2018 a propósito de la ley 20830, Acuerdo de Unión Civil, que simuló la relación marital entre homosexuales y entre lesbianas. En los próximos días se habrá promulgado la ley sobre Matrimonio Igualitario, cada vez con mayor apoyo y con un fuerte respaldo de la ciencia que ha ido dejando atrás mitos y dogmas sobre la perversidad de conductas homosexuales, lesbianismo y trans (no confundir con conductas criminales como la pedofilia en contra de seres indefensos). He vuelto a leer la columna del 2018 y la presente es una actualización.

El homosexualismo y el lesbianismo era considerado una depravación. En mis años de educación básica, en los colegios católicos nos enseñaron que eran conductas condenables, algo que perduró hasta los años 60 a 70. Algunos denunciados fueron encerrados en algún asilo o fueron a parar a la cárcel como fue el caso de famoso de Oscar Wilde.

¿Por qué? El debate actual se ha concentrado en los aspectos jurídicos sobre el matrimonio entre personas del mismo sexo. Las religiones lo prohíben porque es un pecado. Así lo prescribe la literatura sagrada, la biblia entre ellas, que aun contiene errores científicos que de a poco se han ido aclarando, han debido transcurrir miles de años.

Por ejemplo, el Levítico, libro segundo del Pentateuco, señala que la mujer es un ser impuro. Algo que también consta en algunos credos orientales. Ese concepto es el que ha mantenido a la mujer en un plano secundón frente a los hombres durante miles de años, que recién está cambiando. En la india no puede entrar en algunos templos, hasta el siglo XIX no podían ingresar cuando estaba menstruando. Los coros mixtos en las iglesias estaban prohibidos. Si bien la iglesia católica ha avanzado permitiendo que las mujeres puedan repartir la comunión y cantar en coros mixtos en las iglesias (Vaticano II), aún se les niega el sacerdocio por que el levítico las define como impuras.

 Filósofos y pensadores sostienen que el hombre se ríe de sus propias miserias. Los trans no fueron excepción y fueron objeto de chistes, humor, burla, al igual que tartamudos, débiles mentales, sordos, etc. Solo recuerdo dos artistas chilenos que jamás hicieron humor a su costa: Luis Rojas Müller “Monicaco” y Jorge Romero “Firulete”. El resto, sin excepción, lo explotan hasta hoy, aunque cada vez menos. Eran infaltables en los teatros revisteriles como el Picaresco, Burlesque, Bim Bam Bum, las boites; en los programas de variedades como los “estelares” de TV, desde la estatal TVN al católico TV13. En 1973 la comedia teatral La Jaula de las Locas estuvo 15 años en cartelera en Paris, que finaliza con un matrimonio entre homosexuales impartido por un cura igual. En 1978 fue llevada al cine ganando el Globo de Oro y nominada para un Oscar.

LBGTI (Lesbianas, Bisexuales, Gay, Trans, Intersexuales) no es un tema fácil de tratar debido a que la ciencia avanza lentamente, pero ha contribuido a derrumbar tales estigmas al descubrir que la causa de esa condición es un trastorno psiquiátrico y había que tratarlo como tal. Una enfermedad más.

En 1958 el Dr. Alfred Kinsey realizó uno de los primeros estudios en USA que fue recibido con escándalo, en el que concluyó que un 10 % de los hombres eran homosexuales. Uno de cada 30.000 personas en el mundo es trans. Durante muchos años la medicina consideró el homosexualismo y lesbianismo como “disforia de género”, un desorden psiquiátrico, tratándolo como tal, según el Diagnosis & Statistical Manual - 5.

Nuevos estudios e investigación más recientes concluyen que el “transismo” obedece también a otras causas originadas por un error biológico en la etapa inicial del desarrollo que se inicia a pocas semanas de la fertilización de un óvulo. La tecnología moderna permite observar al nuevo ser desde sus primeras horas y días en que, aun milimétrico, se van detectando pequeñas protuberancias de las que surgirán las extremidades, incluyendo genitales y la cabeza. Es el inicio del desarrollo físico. A partir de las 16 semanas más tarde, comienzan a surgir las neuronas a razón de 250.000 por minuto.

Esto significa que el desarrollo físico antecede al desarrollo mental. Un estudio del doctor holandés FP Kruijver del 2001 y otros posteriores, comprueban la hipótesis según la cual este desface puede ir en direcciones opuestas, lo que se traduce en un fenómeno neurobiológico que origina la transexualidad.

Tanto en el caso de las mujeres transexuales — mujeres nacidas con cuerpo masculino, pero que se sienten psíquicamente mujeres— tienen una proliferación celular de tipo normativo femenino, como así mismo, en el caso de los varones transexuales — varones nacidos con cuerpo femenino, pero que se sienten psíquicamente varones - tienen una proliferación celular de tipo normativo masculino. Es el error biológico del ser que está por nacer del que es inocente y no significa perversidad como se les señalaba hasta no hace mucho tiempo.

Hoy, reconocido por la medicina como un error biológico se han ido desarrollando tratamientos hormonales con apoyo psiquiátrico que permita a la persona asumir la personalidad deseada diferente de su cuerpo físico. Un error biológico como tantos otros que generan seres que nacen ciegos, sordos, mudos, con extremidades faltantes y enfermedades neuronales pero que, contrariamente, nunca fueron acusados de ser perversos.

Han surgido movimientos que luchan en contra la discriminación y la burla. Cada vez hay menos bromas y chistes que se mofan de los trans. Por de pronto, la película Una Mujer Fantástica ha sido premiada y probablemente no haya un remake de La Jaula de las Locas. Los humoristas, que tanto se rieron de los trans, ahora prefieren reírse de otras miserias humanas.

Las leyes y los credos religiosos deben reconocer estos hechos detectados por la ciencia y eliminar las discriminaciones y condenas por históricas que hayan sido.


Javier Fuenzalida A.

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