MASISA continúa recuperándose con positivo resultado operacional en IV de trimestre de 2020

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A1MASISA cerró el 2020 con ingresos por ventas consolidadas de US$574,2 millones, con un alza de un 42,8% respecto a 2019. En tanto, el EBITDA consolidado también presentó niveles positivos, alcanzando los US$258,7 millones, incluyendo un EBITDA no recurrente por la venta de los activos forestales chilenos. Aislando dicho efecto, el EBITDA recurrente del año 2020 alcanzó la cifra de US$30,6 millones, lo que representa un aumento de un 15,5% respecto del año anterior, esto a pesar del impacto que tuvo la pandemia en el 2020.

Ambos indicadores registran un incremento en el período octubre-diciembre, confirmando la mejora ya mostrada en el trimestre anterior (julio-septiembre), debido, en gran medida, a la exitosa implementación de una estrategia enfocada en la eficiencia y rentabilidad de la compañía, concentrándose en la comercialización de productos de mayor valor agregado. A ello se sumó la recuperación que se ha dado en la demanda de productos ligados a la construcción en los principales mercados en los cuales participa la empresa.

Alejandro Carrillo, Gerente General de MASISA, destacó que “confirmamos el cambio de tendencia en nuestros resultados con una importante mejora en los últimos dos trimestres, fruto de nuestra nueva estrategia corporativa y la recuperación de la demanda en nuestros mercados. Vemos que esta tendencia se ha mantenido en los primeros meses de 2021, por lo que estamos optimistas para los próximos meses.

En tanto, la deuda financiera a diciembre de 2020 llegó a US$ 148 millones, logrando una disminución de US$335 millones desde los US$483 millones que tenía junio de 2020, mejorando considerablemente los indicadores de endeudamiento y liquidez de la compañía, y concluyendo de esta manera un proceso de reorganización iniciado los últimos años que permitió a la compañía reducir su deuda desde niveles cercanos a los US$ 900 millones.

Es importante destacar que si bien se registró una pérdida de US$162 millones en el año 2020, esto es consecuencia de efectos no recurrentes en el resultado no operacional, asociados a la reestructuración financiera y a efectos contables por deterioros de activos (que no implican desembolsos de caja) asociados a la situación de los mercados en Argentina y Venezuela.

Actualmente, la empresa está potenciando su estrategia comercial, maximizando su rentabilidad a través de productos y servicios de mayor valor agregado y desarrollando canales de venta a través de nuevas tecnologías con un modelo de negocios más orientado al cliente, concentrando su capacidad industrial principalmente en Chile.