El "Rincón de Pensar"

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HECTOR CASANUEVA 8


Hace unas semanas, el ex presidente del gobierno español, Felipe González reflexionaba en público desde su experiencia como líder de la transición, acerca de las complicaciones actuales para formar gobierno en España, pues desde las elecciones de abril, repetidas en noviembre, o sea, en ocho meses, los dirigentes de los partidos no han logrado llegar a un acuerdo. Viendo Felipe cómo las posiciones de unos y otros, irreductibles y hasta infantiles, no les hacían entender lo esencial para la gobernanza del país, apelaba a un método educativo bastante extendido: “hay que mandarlos al “rincón de pensar”, dijo claramente. Porque, con un gobierno de transición (“en funciones”, se le llama al gobierno saliente hasta que se constituye el nuevo, en este sistema parlamentario), hasta que se logre un pacto legislativo que permita contar con un presidente del gobierno y una legislatura en pleno funcionamiento, cuestiones como la subida de las pensiones, el congelamiento de los alquileres, los presupuestos autonómicos y los del Estado, los desafíos en crecimiento y empleo, la salud pública y la relación con Europa, por citar algunos, siguen pendientes. Este método del “rincón de pensar”, si bien para algunos educadores es también una forma light de castigo, una mayoría la considera una buena medida formativa, que en momentos límites de una conducta inapropiada, da un espacio para la reflexión, en solitario, acerca de un comportamiento de evidente perjuicio para la comunidad y para sí mismo. Según las opiniones mayoritarias, para niños de cierta edad, es una medida positiva. En el caso de los líderes españoles, que han evidenciado en estos meses comportamientos bastante lejanos a la madurez, al parecer, finalmente, y luego de ocho meses de gran parte del Estado en una parálisis de decisiones claves y con una legislatura prácticamente detenida, los principales dirigentes y sus bases, se fueron al “rincón de pensar”, y han vuelto con más flexibilidad -incluso los independentistas catalanes-, al punto que es probable que se produzca finalmente la investidura de Pedro Sánchez este fin de semana. No estaría de más que en Chile también mandáramos al “rincón de pensar” a unos cuantos líderes de partidos, incluyendo personeros con las más altas altas responsabilidades de gobierno, y algunos dirigentes sociales. A lo mejor sirve y conseguimos desempantanar las vías hacia el entendimiento para el nuevo proceso político-social que se inicia, porque los desafíos que tenemos no son muy diferentes a los de la madre patria.


Héctor Casanueva