Pablo Quezada, Director Ejecutivo & Head Digital Business BDO

De la transformación laboral a la digital

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Cartas al director OK


Sr. Director,


Sin duda que el debate sobre la disminución de la jornada laboral seguirá siendo parte de la agenda nacional, tomando en cuenta que la decisión que se adopte tendrá efectos en empleados como empleadores. Por lo mismo, respecto a esta discusión, tan importante como disponer de estudios técnicos previos a cualquier decisión, es que todos los agentes y partes relacionadas que interactúan en el mundo laboral entiendan que se deben organizar mejor los procesos y actividades que se desarrollan durante las horas destinadas al trabajo.

Esto último, por obvio que parezca, es una condición necesaria si es que realmente queremos alcanzar una mayor productividad efectiva, ya sea que trabajemos la misma cantidad de horas que las actuales 45 semanales, y con mayor razón si es que se trabaja menos.

En ese contexto, es muy positivo que distintas empresas e instituciones hayan incorporado comités y unidades internas de Transformación Digital y Cibersegurdad en su estructura interna. Sin embargo, en forma paralela deberían aplicar un análisis productivo enfocado en lograr un mejor diseño de sus operaciones y tareas, buscando un impacto que lleve a una transformación laboral, lo que parte desde una simple revisión de los procedimientos administrativos y operativos.

Los frutos de dicho esfuerzo pueden ser visualizados más fácilmente cuando se incorpora la robotización a los procesos productivos. Sin embargo, deja de ser evidente en aquellos procesos de Front y Back Office de las empresas, donde la fuerza laboral es responsable de una cuota relevante en los resultados esperados. Por ello es tan clave lograr que el factor humano igualmente avance hacia una Transformación Digital efectiva, y que las organizaciones no se centren exclusivamente en la digitalización de procesos. Es más, creer que ambas cosas son lo mismo es un error, y centrarse únicamente en digitalizar procesos es como dotar a un automóvil con un motor de última generación, sin que posea una estructura, carrocería y sistema de frenos acorde, y peor aún, sin las carreteras y conductores adecuados.

Caer en esa confusión, en casos mal llevados, incluso puede generar consecuencias contraproducentes en la productividad, efectividad y calidad de las operaciones, e impactar la generación de empleos de mayor calidad. Evitémoslo.


Pablo Quezada, 

Director Ejecutivo & Head Digital Business BDO