​¿Alguien sabe lo que es el BEPS y por qué es importante?

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Alfredo Barriga 2 (columnista)Hace ya mucho tiempo que el tema fiscal en la economía digital es tema. Tan lejos como 1999 recuerdo haberlo discutido en un seminario de la OEA en Washington DC. Y ese mismo año volví a discutirlo en la cumbre de la OMC en Seattle.

El problema de fondo es el siguiente: cuando hay una venta vía Internet de una empresa de un país a un consumidor o empresa de otro país, la operación se lleva a cabo en el ciberespacio. No hay una ubicación física. El producto, si es tangible, viaja desde el país vendedor al país comprador, y paga los derechos de importación e IVA correspondiente. Pero ¿qué pasa con los productos no tangibles? Hace 30 años atrás, comprar música, un libro o una película suponía comprar algo tangible. Hoy puede hacerse en formato digital, simplemente “bajando” el producto desde Internet. Entonces, sucede que una empresa que vende desde su país con un IVA más bajo el mismo producto que una empresa nacional con un IVA más alto, perjudica al vendedor nacional al hacer su producto más caro a pesar de tener el mismo precio de origen y ser el mismo producto.

En la cumbre de la OMC propuse que hubiese un único IVA mundial para todas esas ventas, y que la recaudación se repartiera entre el país que vende y el que compra. La idea puede sonar lógica y justa, pero al menos entonces era inaplicable… ¿Cuánto sería ese IVA mundial? ¿Qué le parecería al fisco de los países con un IVA mucho más alto? ¿Qué les parecería a los consumidores de países con un IVA más bajo?

Ese es solo uno de los problemas fiscales, no es ahora prioridad de la OCDE. El que realmente le importa es el que da origen al BEPS, que son las siglas para Base Erosion Profit Shifting Project (proyecto para la erosión de base imponible). El punto es que las empresas digitales pueden poner “la tienda” en cualquier país, sobre todo en productos no tangibles, ya que la distancia del producto al consumidor es siempre la misma: un clic. Por lo tanto, ya no es solo el IVA, sino también el impuesto a las utilidades. Y de ahí el término “Shift” (levantamiento) del BEPS. Porque obviamente las empresas que venden esos productos o servicios intangibles “levantan” sus utilidades a los países donde sea menos gravoso.

Hay cierto acuerdo en la OCDE acerca del principio de que la venta se debe presumir hecha en el país del comprador. Y eso es una novedad. Al menos para los Estados Unidos, todo lo que haga Amazon sucede en Estados Unidos: por el solo hecho de publicar mi libro en Amazon (escrito en castellano para el público hispanoparlante) el Tío Sam se lleva el 35% de los royalties. Si se aplica el principio de la OCDE y Tío Sam no renuncia a su parte del pastel, me temo que me descontarán otro tanto en el país donde se venda lo cual sería el mayor impuesto a la renta que haya en el mundo. Ojalá el principio de la OCDE se imponga, pero a todos, Estados Unidos de Trump incluido.

La economía digital va a forzar una reinvención del fisco, y si no se hace pronto los agujeros del actual sistema generarán una enorme desigualdad fiscal entre los habitantes del mundo, además de un cambio en la competitividad de los países debido exclusivamente a la presión fiscal, y no a la productividad de la economía.


Alfredo Barriga Cifuentes

Académico de la UDP

Autor del libro “Futuro Presente: como la nueva revolución tecnológica afectará mi vida”