Aceptación de gastos medioambientales

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Germu00e1n Pinto (columnista)


El proyecto de Reforma Tributaria que está siendo estudiada en el Congreso tiene la virtud de incluir la posibilidad de que los contribuyentes puedan reconocer pérdidas y gastos por situaciones derivadas del cumplimiento de normas medioambientales.

En efecto, se permitiría que contribuyentes que tienen alimentos destinados al consumo humano, alimentos para mascotas, artículos de higiene personal, de aseo entre otros y que su utilidad esté prontamente a vencer por el paso del tiempo o que tengan alguna falla en su fabricación, manipulación o transporte, pero que conservando sus condiciones para el consumo o uso puedan ser entregados gratuitamente a instituciones sin fines de lucro o utilizadas por personas naturales de escasos recursos beneficiarias de tales contribuyentes, sean rebajadas de los ingresos afectos a impuestos.

Esta concesión está totalmente alejada a la idea de “donar basura”, sino que permite algo que en la actualidad puede ser cuestionada o, simplemente, no aceptada porque la legislación no lo contempla.

La actual legislación no permite reducir la utilidad afecta a impuestos la entrega a título gratuito de los bienes que ya señalé, pues no existe esta concesión expresamente normada, solo existe una mezquina legislación de donaciones realizadas en dinero a instituciones de educación, de beneficencia, deportes y partidos políticos.

Dada la restricción de solo poder realizar donaciones en dinero, es que se realizan operaciones simuladas en donde las empresas “dicen” que donan dinero y que el donatario procede a comprar determinados productos. Esto que está reñida con el texto de las disposiciones legales, es una práctica común y que se realiza para poder efectuar ayudas a determinadas instituciones a través de bienes que, de no aprovecharlos, irán directamente a la basura aumentando los niveles de contaminación de nuestro planeta.

Es por lo que el proyecto de ley permite reflejar estas entregas como pérdidas para los contribuyentes que llevan contabilidad completa, reconociendo un hecho práctico y necesario.

Otra situación que merece ser destacada es la posibilidad de reconocer como gastos los desembolsos derivados de la gestión de residuos y reciclaje que, en la actualidad, como está redactada la Ley sobre Impuestos a la Renta, no existe la completa claridad de su pertinencia al no ser, necesariamente, relacionados con el giro de la empresa.

Lo anterior resulta paradójico, pues existen organizaciones y agrupaciones ciudadanas que motivan a la población a tener conciencia del nivel de basura que contamina las aguas, aire y sueldos, realizando campañas de limpieza y de reciclaje.

Ya resulta familiar escuchar las “3R” de reduce, reutiliza y recicla, simples acciones que pueden ayudar a parar en algo el calentamiento global en que estamos envueltos. Pero, según la legislación actual y la interpretación del Servicio de Impuestos Internos, no es procedente reducir la utilidad de las empresas por conceptos que no tengan directa relación con el giro del contribuyente y que no sean imperiosamente necesarios para producir la renta, motivo por el cual acciones tendientes a administrar los deshechos y otros artículos que incrementen los niveles de basuras de las empresas, pueden tener un cuestionamiento especial.

Por otro lado, si algún organismo regulador del medio ambiente impone alguna erogación especial a una empresa debido a una situación que pretenda mitigar el impacto en el medio ambiente, puede ser considerada como no necesaria para producir la renta, porque no es del giro el estar cumpliendo imperativos de este tipo de reguladores. Con el proyecto de ley que se está estudiando (eso espero) en el Congreso, será posible realizar estas erogaciones sin que exista una verdadera “espada de Damocles” cada vez que se realiza una erogación de esta naturaleza.

Sin duda que estas disposiciones reconocen la naturaleza de ciertas acciones que actualmente la legislación no reconoce o no acepta por una falta de actualización de ellas y que en estos aspectos, el proyecto acierta en su modernización.


Prof. Germán R.Pinto Perry

Director del Magíster en Planificación y Gestión Tributaria

Universidad de Santiago