Asignación de activos: lo que se debe hacer y lo que no para construir una cartera de inversiones

|

Cartera recomendada


En tiempos donde el clima financiero se ve muy volátil, la construcción de una cartera de inversiones con los elementos adecuados es fundamental. En ese sentido, la asignación de activos es clave.

En ese contexto, el jefe de inversiones de Julius Baer, Yves Bonzon entrega una serie de recomendaciones y factores a considerar sobre lo que se debe y no se debe hacer en la construcción de la cartera.

De acuerdo al ejecutivo, el primer paso es encontrar un desglose de la asignación de activos que cubra las necesidades individuales sin importar lo que suceda en el mercado. “Se debe terminar con un desglose con el que pueda vivir sin importar lo que suceda en el mercado; incluso en el caso de un choque extremo que provoca una reducción temporal de la cartera”, señala Bonzon.


Choques de mercado


Los mercados están sujetos a choques de vez en cuando y las primas de riesgo que invierten los inversores al invertir en bonos, acciones y otros tipos de inversiones financieras fluctúan todo el tiempo. Esto provoca altibajos y marca la volatilidad del mercado en las carteras. De acuerdo a Yves Bonzon, la asignación estratégica “debe ser tal que pueda sobrevivir a estos eventos en los mercados”.


Riesgo y retorno


Para decidir la asignación de activos, primero se debe definir el objetivo de inversión, y posteriormente la tolerancia al riesgo, ya que “calibrará la combinación de activos en función de la cantidad de riesgo que está dispuesto a asumir. El retorno de la cartera a lo largo del tiempo dependerá de la cantidad de riesgo que haya estado dispuesto a aceptar o no”, indica Bonzon.


Enfoque de futuro


El ejecutivo recomienda siempre tener una perspectiva de futuro a la hora de construir una cartera de inversiones. Para ellos se debe tener en cuenta una perspectiva que considere las tendencias estructurales clave y las fuerzas que operan en la economía y los mercados.” Luego utilizamos nuestro supuesto de mercado de capital, incluidos los rendimientos esperados de las clases de activos, y optimizamos los activos en función de esa perspectiva de futuro”, recalca.


Construcción de cartera


Tras estos pasos, se debe decidir cómo se va a implementar cada clase de activo que conforma la cartera. Tanto para la inversión activa como para la pasiva, señalan Bonzon, “se debe elegir el instrumento adecuado y se trata de dar sentido a toda la cartera, porque la suma de las partes es mucho más importante que cada una de las partes individuales”.

Por otro lado, el horizonte de inversión también debe considerarse como factor importante. En ese sentido, si la asignación de activos está bien calibrada respecto a la tolerancia al riesgo, un horizonte a largo plazo será mejor. “Creo que un horizonte de cuatro a siete años es un plazo razonable y pragmático para un inversor privado”, indica el experto.


El clima financiero


El clima financiero es un factor influyente en la forma en que se gestiona una cartera. De acuerdo al jefe de inversiones de Julius Baer, “en este momento, existe una aversión al riesgo bastante extrema en la comunidad de inversores y clientes para marcar la volatilidad del mercado”.

Por tanto se ve más conveniente realizar una inversión en instrumentos de larga duración, ya que la tranquilidad a corto plazo es probablemente bastante caro a medio y largo plazo.


Calibración y Diversificación


El elemento más importante, según el experto es calibrar la asignación de activos en función del perfil de riesgo.

El segundo aspecto es que se debe diversificar la cartera “porque el futuro es desconocido y muy incierto, por lo que distribuir la inversión de manera razonable es lo ideal. No se necesita diversificar demasiado, pero sí distribuir la inversión en diferentes tipos de primas de riesgo y diferentes tipos de clases de activos”.


Como recomendaciones finales, el banco suizo sugiere revidar la cartera de inversiones una vez por trimestre sin reaccionar en exceso a las noticias sobre los mercados. “De vez en cuando, habrá una oportunidad en el mercado, como una gran conmoción, y entonces es el momento de aprovechar”, indica Bonzon.