Patricio Vega

​Transacciones digitales se vuelven clave

Una lamentable consecuencia de lo que vive nuestro país es la baja en el número de cajeros automáticos, tendencia que viene incrementándose desde hace unos años. De hecho, un informe de Deloitte indica que la cantidad de cajeros automáticos en Chile alcanza los 50 por cada 100 mil adultos, la cifra más baja desde 2007.

Auge de las transacciones electrónicas

Esta realidad tiene directa relación con los avances de la industria financiera que está inserta en una transformación en tres ítems que hoy en día la definen: regulación, tecnología y expectativas de los clientes.Si se considera que las transacciones por tarjeta de crédito llegarán a 55% mundial en 2020 y los pagos móviles llegarán a 148 mil millones de euros en 2021, es claro que los pagos instantáneos serán una prioridad para la industria financiera local, debiendo incorporar en un corto plazo las tecnologías habilitantes para entregar la mejor experiencia a sus usuarios en la gran variedad de wallets genéricas existentes.Solo aquellos actores que logren adaptarse a las nuevas tecnologías y logren entender la triada clave de regulación, tecnología y expectativas de clientes podrán ajustarse a las nuevas necesidades del mercado y a las exigencias de los usuarios que entrarán al sistema financiero en los próximos años, que demandan servicios digitales mucho más robustos, transparentes e interoperables.Patricio Vega, Especialista en medios de pago de Wordline.

Transacciones móviles en auge

Según el Senac, 3 de cada 10 reclamos en el mercado financiero son contra la banca, siendo las cuentas corrientes y tarjetas de crédito como los productos más cuestionados.

Fin del dinero físico

Sr. Director,Según recientes cifras de SBIF, las transacciones digitales aumentaron un 182% desde 2013, las operaciones de débito un 122% y las de crédito en un 274%, lo muestra que el pago en efectivo podría desaparecer en pocos años más.Ya en países como Suecia, Bélgica y Corea del Sur las predicciones muestran que las transacciones en dinero físico representarán menos del 0,5% del valor de todos los pagos realizado en 2020, año en el que Corea del Sur tiene pensado retirar el efectivo.Además de las cifras hay varios elementos que la industria financiera deberá considerar.