El jefe de Servicio de hemodinámica en el Hospital Universitario Germans Trias i Pujol, Xavier Carrillo, ha destacado cómo la cardiología intervencionista ha contribuido a ampliar las posibilidades de tratamiento de las enfermedades del corazón mediante procedimientos eficaces y mínimamente invasivos, en los que la tecnología médica desempeña un papel fundamental.
"El avance tecnológico ha sido espectacular, permitiendo el tratamiento percutáneo en escenarios que antes nos parecían imposibles de abordar", ha indicado Carillo.
En el marco del Día Internacional de la Cardiología Intervencionista, la compañía B. Braun ha recordado que las enfermedades del sistema circulatorio fueron responsables del 25,7 por ciento de todas las defunciones registradas en España en 2025. Dentro de este grupo, las enfermedades isquémicas del corazón fueron la causa más frecuente, con 26.711 fallecimientos.
B. Braun ha resaltado que la cardiología intervencionista ha cambiado la forma de abordar muchas enfermedades cardiovasculares al permitir a los especialistas llegar hasta el corazón a través de los vasos sanguíneos, sin necesidad de abrir el tórax. Mediante un fino catéter que se introduce habitualmente por una arteria de la muñeca, el cardiólogo puede alcanzar la zona afectada y realizar el tratamiento desde el interior de la arteria.
La intervención coronaria percutánea, conocida habitualmente como angioplastia, permite llegar hasta la arteria obstruida mediante un catéter, abrirla y restablecer el flujo sanguíneo. Actualmente, es la estrategia de reperfusión preferente en determinados tipos de infarto cuando puede realizarse dentro de los tiempos recomendados.
En España, esta técnica está plenamente integrada en la atención al infarto. Según el Registro español de Hemodinámica y Cardiología Intervencionista, en 2024 la intervención coronaria percutánea primaria fue el tratamiento mayoritario en el contexto del infarto, con un 98 por ciento de utilización.
Desde la primera angioplastia de 1977, las opciones de tratamiento han evolucionado a un abanico cada vez más amplio de alternativas terapéuticas. A los primeros balones se sumaron los 'stents', pequeñas estructuras metálicas que permanecen en la arteria para mantenerla abierta, y posteriormente los balones recubiertos de fármaco o DCB.
Estos últimos dilatan la arteria y liberan un medicamento sobre su pared para reducir el riesgo de que vuelva a estrecharse, sin dejar ningún dispositivo en el corazón y preservando así la función vasomotriz de la arteria coronaria.
La evolución de la tecnología médica continúa ampliando las posibilidades de la cardiología intervencionista, con soluciones cada vez más precisas y menos invasivas que permiten avanzar hacia un abordaje más personalizado de las enfermedades cardiovasculares.
"Cada lesión y cada paciente son distintos. La diversidad de opciones terapéuticas, de preparación de las lesiones y de tratamiento final, así como la mejora de las técnicas de imagen permiten individualizar el tratamiento, adaptándolo al paciente o a la lesión cardiaca, intentando hacer una medicina de precisión, buscando siempre los mejores resultados a largo plazo para los pacientes", ha explicado Carrillo.
Por su parte, el director de Medical Scientific Affairs del Centro de Excelencia OR Supply de B. Braun Surgical, José Manuel Molina, ha subrayado que la cardiología intervencionista demuestra cómo los avances médicos y tecnológicos pueden traducirse en mejoras reales para la salud y la vida de las personas, haciendo posible tratar de forma menos invasiva enfermedades cardiovasculares de gran impacto.
"En una especialidad en la que la precisión y la seguridad son fundamentales, disponer de tecnologías que faciliten el trabajo de los profesionales es clave para que puedan centrarse en lo verdaderamente importante, el cuidado del paciente. Cada persona y cada situación clínica son diferentes y, desde B. Braun, queremos contribuir a esta evolución con soluciones, conocimiento y formación que acompañen a los especialistas en su práctica diaria", ha finalizado.