El presidente de la Comisión de Oncología y Cirugía de Cabeza y Cuello de la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC), el doctor Eduardo Ferrandis, ha manifestado que incrementar la visibilidad de los cánceres de cabeza y cuello "es fundamental para favorecer la prevención y conseguir diagnósticos cada vez más precoces".
Estos tumores "continúan siendo mucho menos conocidos que otros tipos de cáncer, a pesar de su elevada incidencia y del importante impacto que tienen sobre funciones tan esenciales como hablar, respirar, tragar o relacionarse socialmente", ha indicado, al tiempo que ha recordado que cada día se diagnostican más de 30 en España, aunque hasta ocho de cada 10 podrían prevenirse.
Así, con motivo de la celebración, este lunes, 27 de julio, del Día Mundial del Cáncer de Cabeza y Cuello, y a colación de que esta enfermedad representa uno de los cánceres con mayor potencial de prevención y cuya supervivencia mejora de forma muy significativa cuando se diagnostica en fases iniciales, se ha divulgado que comprenden los cánceres que afectan a la cavidad oral, la orofaringe, la hipofaringe, la laringe, la nasofaringe, las fosas nasales, los senos paranasales y las glándulas salivares.
Previamente a ahondar en el hecho de que la supervivencia ha mejorado de forma notable durante los últimos años gracias a los avances diagnósticos y terapéuticos, ha recordado que las estimaciones más recientes indican que durante 2026 se diagnosticarán en España más de 11.400 nuevos casos de los principales tumores de cabeza y cuello, entre ellos 8.203 cánceres de cavidad oral y faringe y 3.210 de laringe.
LA INCIDENCIA VA A CONTINUAR AUMENTANDO
Además, las previsiones apuntan a que esta incidencia continuará aumentando durante las próximas décadas como consecuencia del envejecimiento de la población y del incremento global del cáncer, por lo que ha insistido en que entre el 75 y el 80 por ciento de los casos están relacionados con factores de riesgo modificables, principalmente el consumo de tabaco y alcohol. De hecho, ambos potencian su efecto cuando se combinan, multiplicando el riesgo de desarrollar estos tumores.
Al hilo, ha explicado que, en los últimos años, ha cobrado una importancia creciente otro factor de riesgo, que es el virus del papiloma humano (VPH), especialmente en los tumores de orofaringe. Al respecto, ha indicado que la vacunación frente a este representa una de las herramientas preventivas con mayor potencial para reducir la aparición de este tipo de cáncer en las próximas generaciones.
"Debemos seguir reduciendo el impacto del tabaco y del alcohol, impulsar la vacunación frente al VPH y mejorar el reconocimiento de los síntomas de alarma", ha resumido Ferrandis, quien ha incidido en que "la prevención continúa siendo la mejor estrategia para reducir la carga de esta enfermedad". Sobre ello, ha explicado que aunque la mayoría de los tumores de cabeza y cuello siguen diagnosticándose en personas mayores de 50 años y continúan siendo más frecuentes en hombres, los especialistas observan un cambio progresivo en la epidemiología de algunos de ellos.
Así, cobra importancia el incremento de los tumores de orofaringe relacionados con el VPH, que está modificando el perfil clásico del paciente. Cada vez es más frecuente atender a personas relativamente jóvenes que no presentan antecedentes importantes de tabaquismo ni de consumo de alcohol, los factores tradicionalmente asociados a esta enfermedad.
"Estamos viendo cada vez más casos en personas jóvenes, sin los factores de riesgo clásicos, lo que refuerza aún más la importancia de la vacunación y de la sensibilización social sobre este problema", ha abundado, para agregar que es necesario adaptar las estrategias de prevención y reforzar el conocimiento de la enfermedad entre la población. A diferencia de otros tumores, los síntomas iniciales suelen ser poco específicos y con frecuencia se atribuyen a procesos benignos, lo que retrasa la consulta médica y el diagnóstico.
NUEVOS TRATAMIENTOS
En cuanto al tratamiento, y una vez expuesto que los últimos años "han supuesto un punto de inflexión", ha declarado que los objetivos son "preservar la voz, la deglución, la respiración y la calidad de vida". Entre los avances más relevantes destacan la cirugía robótica transoral, que permite intervenir determinados tumores de orofaringe mediante técnicas mínimamente invasivas; la reconstrucción microvascular con colgajos libres, que posibilita restaurar estructuras complejas tras resecciones amplias; una radioterapia cada vez más precisa y personalizada; y la inmunoterapia, con "resultados muy prometedores".
Ferrandis, que ha destacado también los programas de prehabilitación multimodal, se ha referido a la investigación en la desescalada terapéutica en determinados tumores de orofaringe asociados al VPH, y a la incorporación de biomarcadores moleculares.
Por otra parte, aboga por seguir consolidando las unidades multidisciplinares especializadas en cáncer de cabeza y cuello. "El tratamiento de estos pacientes ya no puede entenderse desde una única especialidad", y es que "la coordinación entre todos los profesionales implicados es la que permite ofrecer una atención integral, reducir complicaciones y conseguir que cada vez más personas recuperen su autonomía y su calidad de vida", ha asegurado.
Por último, ha insistido en los "síntomas de alarma" de esta enfermedad, señalando que es preciso consultar con un profesional si persisten "durante más de dos o tres semanas sin una causa aparente". Estos son ronquera o cambios persistentes en la voz, una llaga en la boca que no cicatriza, dificultad o dolor al tragar, un bulto en el cuello y dolor persistente de garganta, boca u oído sin causa aparente.