Demuestran que la terapia psicológica antes de la cirugía mejora la recuperación funcional

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Imagen de los investigadores

BARCELONA, 21 (EUROPA PRESS)


Un equipo multidisciplinar del Hospital del Mar de Barcelona ha demostrado que utilizar la terapia psicológica antes de la cirugía en pacientes de alto riesgo puede ayudarles a afrontarla mejor y mejorar su recuperación funcional y reduce el impacto del dolor postquirúrgico.



Los resultados los publica la revista 'European Journal of Pain' y se trata de un tipo de abordaje "pionero" en el Estado, informa el hospital en un comunicado de este martes.



El estudio ha analizado los efectos de aplicar la llamada Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT) en personas que se tenían que someter a una cirugía de columna por patología lumbar degenerativa.



Se trata de una intervención psicológica que busca incrementar la flexibilidad psicológica de las personas, "ayudándolas a relacionarse de una manera más flexible con sus pensamientos, emociones y experiencias difíciles, promoviendo la aceptación y no intentando controlarlas o evitarlas".



El análisis principal se llevó a cabo en 54 pacientes que finalmente fueron intervenidos quirúrgicamente: 26 fueron asignados aleatoriamente a la terapia psicológica antes de la cirugía, y el resto recibieron el tratamiento habitual, con seguimiento médico y las medidas terapéuticas indicadas según la práctica habitual.



HALLAZGOS


Los resultados indican que los que siguieron la terapia psicológica, mostraban una mejora más importante en los niveles de interferencia del dolor en las actividades de la vida diaria y una menor discapacidad, así como "niveles más bajos de ansiedad y de depresión, de catastrofismo ante el dolor y de miedo al movimiento", explica el autor principal, Juan Ramon Castaño.



Las personas que habían seguido la terapia psicológica --8 sesiones en línea semanales, en grupos de máximo 15 personas-- mostraban una mejora en la recuperación funcional y la discapacidad de un 30% en relación con aquellos que siguieron el tratamiento habitual, y una mejora de un 20% en los niveles de depresión y ansiedad.



Aunque la terapia no redujo la intensidad del dolor, sí que va mejoró de manera significativa el impacto que éste tenía en la vida diaria de los pacientes, "unos beneficios que se mantuvieron durante todo el periodo de seguimiento".




europapress