Meta ha incluido de forma discreta la tecnología de reconocimiento facial para sus gafas inteligentes en una aplicación descargada en millones de teléfonos inteligentes, la cual es capaz de identificar a las personas capturadas con la cámara incluida en las propias gafas.
Las últimas gafas inteligentes lanzadas por Meta fueron la Ray-Ban Meta Smart Glasses a finales de 2023 y han sido actualizadas constantemente con funciones de inteligencia artificial a lo largo de 2024 y 2025.
Un análisis del medio WIRED ha descubierto que se ha inyectado código de forma silenciosa en la 'app' de IA de Meta durante múltiples actualizaciones, que internamente se conoce como 'NameTag' (etiqueta de nombre), y que, una vez activa, alerta al usuario cuando reconoce a alguien.
El hallazgo de 'NameTag' choca con las declaraciones de los propios directivos de Meta, que en diversas entrevistas han reconocido que el reconocimiento facial en las gafas era solo una posibilidad que estaban revisando.
De hecho, en abril, cuando un conjunto de 75 organizaciones en defensa de los derechos humanos y la privacidad de los consumidores solicitó a Meta la suspensión de sus planes para la integración de funciones de reconocimiento facial en sus gafas, entre las que se incluye la función 'NameTag', un portavoz de Meta declaró a WIRED que "si fuéramos a lanzar una función de este tipo, adoptaríamos un enfoque muy reflexivo antes de integrar nada".
El medio estadounidense descubrió la integración de este código en enero, y que ya estaba distribuido en millones de móviles, justo unos meses antes de la declaración del portavoz de Meta en la que se refería a un "enfoque muy reflexivo".
Esta función no está activa todavía, pero se asienta en una aplicación que sirve como soporte de Meta AI y que ha sido descargada más de 50 millones de veces. Forma parte de ciertas funciones clave, y una vez esté plenamente operativa, se encargará de transformar los rostros capturados en firmas biométricas únicas.
El portavoz de Meta, Ryan Daniels, en defensa frente al análisis publicado ayer por el medio estadounidense, ha declarado que "no se ha enviado nada a los consumidores y no se ha tomado ninguna decisión final sobre qué hacer aquí, si es que se hace algo".
En los últimos meses, Meta se ha encontrado en medio de la polémica por varios escándalos que han salpicado sus gafas inteligentes. No solo por los más de 75 grupos que han solicitado la suspensión de la tecnología de reconocimiento, sino por la investigación periodística que destapó cómo contratistas humanos en Kenia veían de forma manual vídeos con contenido altamente sensible grabados para entrenar la IA multimodal.
Tras las filtraciones de Kenia, Meta volvió a ser acusada de ocultar que las grabaciones de voz e imágenes eran procesadas de forma simultánea fuera del dispositivo. Una declaración en contraposición sobre sus declaraciones concernientes a la privacidad de esta función.