El canciller alemán, Friedrich Merz, ha avisado este viernes a sus colegas europeos de que rechaza de plano elevar el presupuesto europeo post 2027 y ha apuntado a revisar las prioridades de gasto y asumir que será necesario recortar partidas para potencias las nuevas necesidades, porque la Unión debe "arreglárselas" con el dinero de que dispone.
"Europa debe, con el dinero que tenemos, salir adelante. Eso significa que tenemos nuevas prioridades", ha expresado Merz en declaraciones a la prensa en la capital chipriota Nicosia, a su llegad al segundo día del Consejo Europeo informal en el que los líderes tendrán el primer debate político sobre el marco financiero plurianual (MFF, por sus siglas en inglés) para 2028-2034 desde que Bruselas presentó el pasado verano su propuesta.
En este contexto, Merz ha afirmado haber trasladado ya al resto de jefes de Estado y de Gobierno la necesidad de "sentar nuevas prioridades", al tiempo que les ha advertido de que ello "significa que habrá que recortar en otras partidas".
Además, el canciller ha querido dejar claro que su Gobierno no contempla asumir un mayor endeudamiento ni la emisión de eurobonos como opción para contar con mayores recursos para el MFF; unas reservas que Merz asegura que "muchos colegas comparten". "Europa tiene que arreglárselas con el dinero que tenemos y eso significa fijar nuevas prioridades", ha remachado.
El debate previsto en el Consejo Europeo de marzo quedó aplazado y por tanto en esta cumbre tendrá lugar el primer debate serio de los 27 al máximo nivel desde que Bruselas presentara el pasado verano su propuesta, que fija un techo de gasto del 1,26% y para el que países como España piden más ambición, para llegar al menos hasta el 2%.