Ecovacs presentó en febrero su gama de robots de limpieza de hogar y jardín para el mercado europeo, con los cortacéspedes inteligentes de las series GOAT, el limpiapiscinas ULTRAMARINE P1, el limpiacristales WINBOT W3 OMNI y los aspiradores Deebot, con los modelos Deebot T80S OMNI y T90 PRO OMNI.
Tras su lanzamiento el pasado 12 de marzo, hemos podido probar de primera mano cómo funciona el robot aspirador T90 PRO OMNI, caracterizado por combinar la tecnología OZMO ROLLER 3.0 con PowerBoost, capaz de limpiar hasta 500m2. Equipado con un rodillo de 27 cm que gira a 200 rpm y 16 boquillas de alta precisión, puede cubrir una mayor superficie.
Además, el sistema antienredos Zero Tangle 4.0. es desmontable para que el usuario pueda limpiarlo de forma manual si lo desea. Para ello, simplemente ha de retirar una pieza de plástico pulsando dos pestañas y la pieza se extrae y se coloca sin problema.
Por otra parte, el sistema TruEdge 3.0 está diseñado para limpiar bordes y esquinas adaptando el robot en tiempo real. Además, el TruePass Adaptive 4-Wheel-Drive equipa al dispositivo con ruedas auxiliares para sortear obstáculos de hasta 4 cm.
Este ha sido uno de los aspectos que más interés generaba, ya que los bordes y esquinas son zonas que ponen a prueba a este tipo de robots de limpieza. En el caso del Deebot T90 Pro Omni, no ha terminado de cumplir con las expectativas. Como vimos en la presentación de febrero, el dispositivo no terminaba de apurar el espacio antes del obstáculo o la pared, un problema que se ha repetido al probarlo en casa.
El robot aspira y friega correctamente gracias a su brazo y fregona, pero cuando llega a las esquinas no termina de limpiar la suciedad con precisión. Es comprensible en este tipo de robots que les cueste limpiar los restos en zonas difíciles, pero tampoco se ha ajustado con precisión a los marcos de las puertas.
Por ejemplo, en la imagen se puede apreciar cómo en un espacio, que no es una esquina ni es inaccesible, el robot no ha tomado la referencia correctamente para ajustarse a la habitación, en este caso un baño, dejando una pequeña franja coincidiendo con la puerta.
Por otra parte, la estación OMNI del Deebot T90 Pro Omni incorpora un lavado de mopa con agua caliente a 75ºC y autolimpieza con un propulsor de 500 rpm. Además, el usuario puede controlar desde la aplicación los parámetros de secado, como el tiempo, donde se puede elegir entre 2 y 4 horas.
Una de las características que nos han agradado es la facilidad para extraer cada una de las partes de la estación para el mantenimiento del robot. En la parte superior se encuentran los dos recipientes para el agua del fregado, uno para el agua sucia y otro para la limpia. Además, la propia apliación lanza un aviso para añadir más agua cuando el tanque se ha quedado sin agua suficiente.
Más allá del agua, la estación incluye un recipiente para el producto de limpieza de la propia compañía, y a su lado la bolsa para almacenar el polvo recogido, con un tamaño que puede parecer pequeño pero con más de un mes de uso no se ha llenado ni la mitad, por lo que puede almacenar bastante suciedad.
FUNCIONES DE IA
El Deebot T90 Pro Omni está equipado con la IA de Agent Yiko, capaz de reconocer habitaciones y adaptar su limpieza a la rutina del hogar. Está disponible en múltiples idiomas y basta con decir "Ok, Yiko" para que el dispositivo esté receptivo a los comandos del usuario.
No obstante, a pesar de haberlo configurado en castellano, el robot no termina de entender los comandos, que solo se pueden realizar en inglés, tal y como aparecen en la aplicación móvil. De esta forma, la comunicación resulta más complicada de lo que debería ser, ya que el robot responde en español pero solo obedece en inglés.
Además del propio asistente, la aplicación móvil permite gestionar el robot con mayor detalle. En ella se puede ver el mapa del hogar, renombrar las habitaciones, y ajustar los parámetros de limpieza, eligiendo entre aspirado, fregado o ambos; la potencia del aspirado; la tasa de caudal de agua; la velocidad de la limpieza y el número de pasadas.
Sin embargo, la función más destacada es el modo de limpieza impulsado con IA, en el que el propio dispositivo es el que ajusta los parámetros para realizar la limpieza. Por ejemplo, al probarlo en la cocina y el pasillo, aparece un seguimiento en tiempo real de la limpieza en el que se detallan los parámetros escogidos y el porqué.
Así, explica que: "La superficie es de 'cerámica', para la cual se recomienda reducir la cantidad de agua durante la limpieza para evitar daños potenciales o acumulación de agua. El sistema ha propuesto utilizar parámetros de limpieza con succión estándar y una cantidad de agua extremadamente baja, conservando el modo 'barrer y arrastrar' una sola vez, lo cual es suficiente dado el reciente historial de limpieza".
En cuanto a los resultados, había algunas manchas más difíciles, concretamente de unos frutos rojos que habían caído al suelo. Tras un par de pasadas, el Deebot T90 Pro Omni no fue capaz de eliminarla.
Viendo que el fregado inteligente no había dado resultado, probamos con el manual para eliminar una mancha de chocolate que había en el suelo. Para ello, se configuró una cantidad de agua media y la opción de varias pasadas para asegurar una limpieza más profunda.
Tras una primera pasada, el robot eliminó buena parte de la mancha, y tras la limpieza final, la suciedad había desaparecido casi al completo, pero con unos resultados realmente aceptables. De esta forma, si la limpieza inteligente no es suficiente, el usuario tiene la manual como alternativa.
DE MENOS A MÁS, PERO NO SUSTITUYE A UNA LIMPIEZA MANUAL
Las primeras limpiezas con la aspiradora no dieron los resultados esperados, pero conforme se han realizado más y el dispositivo ha ido cogiendo más rodaje, la experiencia ha mejorado notablemente. Podría decirse que el robot aspirador Deebot T90 Pro Omni ha cumplido su objetivo de mantener el hogar limpio y cuidado.
Sin embargo, para garantizar una limpieza más profunda y precisa, sí que hemos tenido que recurrir al ajuste manual o directamente usar otra aspiradora, una opción a la que no habría que recurrir cuando se está trabajando con un modelo que asciende a los 799 euros.