La prevención temprana frente a las enfermedades bucodentales continúa siendo "la gran asignatura pendiente" y "la verdadera clave está en actuar desde los primeros años de vida, antes incluso de que aparezcan los primeros signos de enfermedad, integrando la salud bucodental como parte esencial del cuidado infantil", ha señalado la ortodoncista de Moonz, perteneciente a Donte Group, la doctora Casilda Moreno.
Como detalla el grupo de salud bucodental en un comunicado, con motivo de la celebración el 20 de marzo del Día Mundial de la Salud Bucodental, en las últimas tres décadas, la tasa de caries en dentición permanente ha disminuido de forma considerable en la población infantojuvenil. Además, como refleja la Encuesta Epidemiológica de Salud Oral 2020, un tercio de los menores de seis años tiene caries, además, se ha demostrado que siete de cada diez lesiones en dientes temporales no están restauradas.
Por otro lado, según el estudio 'La salud bucodental en España: ¿dónde estamos y hacia dónde vamos?', del Consejo General de Dentistas, el 70% de los menores de cuatro años no ha acudido nunca al dentista. Este mismo estudio asegura que la caries dental afecta al 60-90% de los niños en edad escolar.
PREVENCIÓN TEMPRANA
De forma global, solo el 51% de la población visita al menos una vez al año al profesional odontológico, siendo los menores de cinco años uno de los grupos que menos utiliza estos servicios.
"La primera visita al dentista debería entenderse como parte del cuidado integral del niño o niña, al mismo nivel que las revisiones pediátricas. Retrasarla implica perder una oportunidad clave para detectar y prevenir problemas en etapas muy tempranas", ha señalado Moreno.
La mayoría de las patologías bucodentales son prevenibles, sin embargo, uno de cada cuatro menores no se cepilla los dientes al menos dos veces al día, lo que evidencia que los hábitos básicos aún no están plenamente consolidados en todos los hogares.
FACTORES QUE MOLDEAN LA SALUD BUCODENTAL
Según explica la compañía, durante la infancia, la llamada socialización primaria, es decir, el proceso mediante el cual los niños interiorizan normas, valores y comportamientos en el entorno familiar, es determinante en la adopción de hábitos saludables.
Padres, madres y cuidadores no solo enseñan técnicas de higiene, sino que transmiten actitudes hacia el autocuidado que pueden acompañar al menor durante toda su vida. Más allá del cepillado, la alimentación juega un papel esencial. Como asegura Donte Group, los azúcares libres, añadidos a los alimentos por fabricantes o consumidores, así como los presentes en miel, jarabes y zumos de frutas, son la principal causa de caries tanto en niños como en adultos.
"La educación en salud bucodental no puede limitarse a recomendar el cepillado. Debe incluir una reflexión sobre los patrones de consumo, la frecuencia de ingesta de azúcares y el papel que desempeñan el colegio, el ocio, etc. en las decisiones alimentarias de los menores", ha apuntado la especialista.
A medida que el niño crece, entra en juego la socialización secundaria, el proceso por el que amigos, amigas, profesores y otros referentes amplían, refuerzan o modifican los hábitos aprendidos en casa. La escuela y el entorno comunitario se convierten así en aliados fundamentales para consolidar comportamientos saludables y normalizar el cuidado bucodental como parte de la rutina diaria.
"Desde Moonz insistimos en la importancia de acercar la prevención a las familias y de normalizar la visita temprana al dentista como parte del cuidado infantil. Apostamos por la educación, la prevención y el acompañamiento desde las primeras etapas de la vida, con un enfoque adaptado a cada niño y niña, y a cada entorno familiar", ha concluido la doctora.