Los ordenadores con inteligencia artificial (PC con IA) revolucionaron hace dos años la productividad en las empresas al rediseñar el trabajo diario de sus empleados con funciones inteligentes, pero ahora dan un paso más al ejecutar esta tecnología directamente en los equipos que usan las personas, con los Edge PC.
Tras la aparición de los modelos de lenguaje de gran tamaño (LLM) y la inteligencia artificial generativa, los 'chips' que aúnan una unidad central de procesamiento (CPU), una unidad de procesamiento gráfico (GPU) y una unidad de procesamiento neuronal (NPU) dieron paso a una nueva categoría de producto: los PC con IA.
Estos ordenadores ofrecen un gran rendimiento para poder ejecutar aplicaciones impulsadas con esta tecnología, como el reconocimiento de voz, la edición de imágenes y vídeo en tiempo real o el análisis de grandes volúmenes de datos.
En 2026 afrontan su tercer año en el mercado, sin embargo, la evolución que han vivido desde su aparición ha movido el debate tecnológico, que ya no gira en torno a si un ordenador tiene inteligencia artificial, sino dónde se ejecuta esa inteligencia.
La evolución del PC con IA está dando paso a un nuevo enfoque arquitectónico: el Edge PC, es decir, dispositivos capaces de ejecutar cargas de trabajo de inteligencia artificial directamente en el propio equipo, cerca del usuario y del dato.
En 2025, casi un 30 por ciento de los ordenadores vendidos ya incorporaban capacidades de inteligencia artificial. La siguiente fase consiste en aprovechar esa capacidad de forma más eficiente, reduciendo la dependencia constante de la nube y reforzando el control sobre la información.
Esta transición supone un cambio estratégico sobre cómo las empresas entienden la productividad, la seguridad y el coste tecnológico, como han apuntado desde HP. Esta compañía está impulsando esta evolución a través de una nueva generación de PC con IA con procesamiento local optimizado, NPU dedicadas y seguridad integrada desde el 'hardware'.
Como ha señalado, llevar la inteligencia al dispositivo permite mejorar el rendimiento, reducir la latencia, proteger el dato y optimizar los costes de 'cloud'. Pero el Edge no es solo una cuestión técnica, sino también una cuestión de experiencia.
En un contexto donde solo el 18 por ciento de los trabajadores españoles mantiene una relación saludable con su trabajo, según el Work Relationship Index 2025 de HP, acercar la inteligencia al puesto de trabajo puede reducir fricción, automatizar tareas repetitivas y liberar tiempo para actividades de mayor valor.
HP pretende configurar un ecosistema donde el ordenador vuelve a ser el centro estratégico del trabajo híbrido, y para ello, está integrando la inteligencia artificial en el dispositivo, en la seguridad y en la gestión inteligente del entorno IT.