Wall Street cerró la jornada de este lunes con sus tres principales indicadores en rojo tras contagiarse de la crisis financiera de Turquía, que ha afectado los ánimos del mercado a nivel mundial.
El índice principal de Wall Street, el Dow Jones de Industriales, cerró en negativo por tercer día consecutivo y retrocedió cerca de 200 puntos, una caída que aniquiló las ganancias que se había apuntado el indicador durante todo el mes de agosto.
Al final de la jornada el Dow Jones cedió un 0,18 %, mientras que el más amplio S&P 500 se mantuvo casi plano, con un ligero retroceso del 0,03 %. El tecnológico Nasdaq se mantuvo en verde y avanzó un 0,06 % al cierre.
En la jornada de este martes el Dow Jones anotó progresos del 0,50 %, del 0,28 % para el S&P 500 y del 0,31 % para el Nasdaq.
Por sectores, los mayores ascensos fueron para el de los bienes de consumo no esenciales (0,67 %) y el tecnológico (0,59 %), de gran capitalización, en el que Facebook sorprendió hoy con un progreso del 4,45 %.
Los tres indicadores cierran la semana con ganancias.Lidera el Nasdaq (0,96 %), que este jueves vio a una de sus firmas, Apple, alcanzar una capitalización de un billón de dólares por primera vez en EE.UU. El S&P se apreció un 0,76 % los últimos cinco días y el Dow un leve 0,05 %, impactado por la política comercial nacional.
El S&P 500 zanjó la jornada con un avance del 0,49 por ciento mientras que el índice compuesto Nasdaq, donde se concentran las tecnológicas, subió un 1,24 por ciento. El Dow Jones registró una leve caída del 0,03 por ciento.
Al final del día, el Dow Jones de Industriales avanzó un 0,43 %, el selectivo S&P 500 sumó un 0,49 % y el Nasdaq, en el que cotizan los principales grupos tecnológicos, ganó un 0,55 %.
El sector tecnológico encadenó otra jornada en descenso (-1,78 %), seguido por el industrial (-0,94 %) y el de los bienes no esenciales (-0,78 %), mientras que al alza quedaron el de telecomunicaciones (1,95 %) y el energético (0,84 %).
Al cierre de las operaciones, elDow Jones restó 0,30% 76,01 hasta 25.451,06 enteros, mientras que el selectivo S&P 500 retrocedió un 0,66 % o 18,62 puntos, hasta 2.818,82 unidades. El índice compuesto del mercado Nasdaq perdió un 1,46 % liderado por la caída de 20% en el valor del título de Twitter.
La inusitada caída de las acciones del gigante tecnológico Facebook desconcertó tomó por sorpresa a Wall Street, que cerró con resultados mixtos y el Nasdaq reflejando el impacto del peor día en bolsa de la popular red social.
También ha tenido eco en la bolsa la temporada de resultados trimestrales, que hoy continuó con las cifras de Boeing, Coca-Cola y UPS.
También quedó en verde el selectivo S&P 500, que progresó un 0,47 %, mientras el índice compuesto del mercado Nasdaq cedió un 0,01 %, pese a que durante la jornada se anotó un máximo intradía de 7.928,79 puntos.
En tanto el S&P 500 y el índice Nasdaq anotaron ganancias en la jornada gracias alos positivos resultados de algunas empresas emblemáticas.
La Bolsa de Nueva York finalizó la última sesión de la semana con retrocesos, luego de haber entrado a terreno positivo cerca de la media sesión, para volver a las cifras rojas sobre el cierre, lastrada por los sectores servicios públicos, servicios al consumidor y telecomunicaciones.
Las críticas del presidente de EE.UU., Donald Trump, a la Reserva Federal (Fed) por la política de ajuste de los tipos de interés impactaron a Wall Street, que cerró este jueves a la baja y con los inversionistas esperando nuevas cifras empresariales.
El Nasdaq en tanto finalizó en baja en una jornada que prometía anotar un nuevo récord pero cuya tendencia cambió de signo abruptamente sobre el cierre.
Las palabras del presidente de la Reserva Federal (Fed), Jerome Powell, y la recuperación de acciones clave devolvieron este martes el ánimo a la Bolsa de Nueva York.
El índice compuesto del mercado Nasdaq repuntó un 0,03 %, lo suficiente para enlazar un segundo récord consecutivo al agregar 2,06 puntos, hasta 7825,98 enteros. En lo que va de año, el indicador acumula 23 máximas históricas.
La jornada abrió pendiente a los datos de inflación en junio y las solicitudes de subsidio de desempleo, dos datos relevantes que ratificaron la buena salud de la economía estadounidense.