Los hallazgos, publicados en 'Science' muestran que los mamíferos comercializados tienen más del 40% de probabilidades de albergar patógenos que infectan a los humanos, y las especies acumulan más patógenos compartidos cuanto más tiempo permanecen en el comercio. Las interacciones cercanas entre humanos y animales salvajes crean vías para la propagación de parásitos y patógenos, que en ocasiones desencadenan epidemias y pandemias.