Desde la SERVEI destacan que la RVI es una especialidad médica relativamente joven, pero ya consolidada en Estados Unidos y algunos países europeos, que ha evolucionado desde un marcado componente tecnológico hacia una especialidad clínica plenamente orientada al paciente.
La colestasis hepática es una enfermedad que se caracteriza por la acumulación de ácidos biliares en el hígado, generando daño hepático, alteraciones renales y vasculares, e inflamación sistémica. En los casos avanzados, el trasplante hepático sigue siendo la única opción curativa, lo que impulsa a la búsqueda de abordajes complementarios seguras y efectivas que mejoren la calidad de vida de los pacientes.