Este cobro comenzó a implementarse en septiembre de 2019 por Terminal Pacífico Sur Valparaíso (TPS). Un año después lo aplicó San Antonio Terminal Internacional (STI) y en febrero de 2021 lo hizo DP World San Antonio (DPW), pese a que en todos los terminales las actividades de seguridad ya eran remuneradas por las empresas navieras en las tarifas básicas de transferencia que pagaban a los puertos y sin que se realizaran inversiones extraordinarias que respaldaran el cobro.