El estudio, publicado en 'Science' se basa en un análisis de diásporas de plantas con flores (las unidades que comprenden semillas y estructuras asociadas) de un yacimiento forestal fósil del Cretácico Superior en Nuevo México.
Los consumidores ahora están tomando decisiones que no solo son buenas para ellos, sino que también son sostenibles para el planeta. Esto hace que toda la industria alimentaria busque alternativas que satisfagan estas nuevas demandas.