El ministro de Exteriores de Irán, Abbas Araqchi, ha informado de la reapertura del estrecho de Ormuz --ruta por la que circulaba hasta una quinta parte del petróleo mundial-- apenas unas horas más tarde de la entrada en vigor del alto el fuego entre Israel y Líbano.
"Dos destructores con misiles guiados de la Armada de Estados Unidos (...) han transitado por el estrecho de Ormuz. Han realizado operaciones en el golfo Arábigo (Pérsico) y empezado a generar las condiciones para el desminado", ha informado el Mando Central de las Fuerzas Armadas estadounidenses (CENTCOM) en un comunicado.
"La puesta en marcha del mecanismo se realizará en estrecha consulta con los Estados miembro pertinentes, respetando plenamente la soberanía nacional y los marcos jurídicos internacionales establecidos", ha subrayado la Secretaría General de la ONU.
La repulsa a los bombardeos contra "instalaciones de petróleo y gas", y al "cierre de facto del estrecho de Ormuz por parte de fuerzas iraníes" se extiende así a un total de 20 potencias, todas ellas defensoras de la libertada de navegación como "principio fundamental del Derecho Internacional".
Las fuerzas estadounidenses han reconocido el derecho de Irán "a operar profesionalmente en el espacio aéreo y las aguas internacionales" y han instado a la Guardia Revolucionaria a operar "de forma segura y profesional" a fin de evitar "riesgos innecesarios", subrayando que el estrecho de Ormuz es "un corredor comercial vital que garantiza la prosperidad económica de la región".