En los pocos negocios que abrieron el martes, la mayoría expendios de comida y alimentos, el ambiente volvía a ser de confusión y preocupación tras la puesta en marcha de la reconversión monetaria que le ha quitado cinco cifras a la moneda local.
Cada trabajador pasará a ganar 1.800 bolívares soberanos, el equivalente de 180 millones de bolívares actuales, lo que supone una enorme carga para las empresas, que luchan por mantenerse a flote en medio de estrictos controles de precios y cambio.
Como Inaceptable catalogó la comunidad internacional las elecciones en Venezuela las que sólo intensificarían la crisis económica y social, ya que se expone a sanciones al Gobierno de Maduro al no haber respetado las reglas democráticas que debieron regir el proceso.