Hoy, las madres continúan enfrentando expectativas rígidas e idealizadas: se nos exige entrega total, coherencia absoluta con lo que otros consideran “correcto” y una abnegación sin matices.
Uno de los primeros aspectos a considerar es la diversidad cultural de esta población. Las mujeres extranjeras, que constituyen una parte significativa de la migración, presentan características particulares en cuanto a sus necesidades de salud sexual y reproductiva.