"Seguimos luchando contra el enemigo y no pararemos hasta que garanticemos que podemos traer de vuelta (a Israel) a los residentes a un lugar seguro, no solo ahora, sino también en el futuro", ha asegurado Halevi, según detallan las autoridades castrenses israelíes en su informe diario sobre el avance de la guerra.
"Apoyamos los esfuerzos para lograr un alto el fuego que incluya, primero, el respeto a los derechos del pueblo libanés y la aceptación de la resistencia de Hezbolá y, segundo, un alto el fuego que se proclame de forma simultánea con un alto el fuego en Gaza".
"Los ciudadanos británicos que se encuentren en Líbano deben marcharse ahora. Deben tomar el próximo vuelo disponible. Estamos trabajando para aumentar la capacidad y asegurar asientos para que los ciudadanos británicos puedan partir", ha señalado la diplomacia británica en sus redes sociales.
Así se desprende de la última actualización de la situación bélica facilitada por las FDI en su página web, donde destacan que Halevi ha participado en un Foro del Estado Mayor.
La situación se ha agravado en los últimos días con la muerte del comandante de Hezbolá Fuad Sukr y, sobre todo, del líder político de Hamás, Ismail Haniye, estrechamente vinculado a la milicia del partido chií libanés, tras un ataque ocurrido en Teherán y atribuido a Israel.
Según han hecho saber los militares israelíes en su cuenta de la red social X, el ataque de Rihan ha alcanzado varios de los edificios y el puesto de seguridad dentro del complejo.