Sin embargo, para masificarla, necesitamos incentivos claros para proyectos sostenibles y un fuerte trabajo en confianza pública.Es urgente educar para derribar mitos, garantizando que el agua desalada es segura y de calidad.
Con costos logísticos en torno al 27% –muy por sobre el estándar OCDE–, el país corre el riesgo de construir puertas al mundo que no conectan bien con su propio territorio. Invertir en puertos sin red terrestre y ferroviaria es acelerar con el freno puesto.
Las cifras hablan por sí solas: entre 2022 y 2024, el aporte del turismo al PIB aumentó de un 2,3% a un 3,0% y, en ese mismo período, la llegada de turistas extranjeros casi se triplicó, superando los 5,2 millones de personas.
El interés internacional por nuestros destinos crece de manera sostenida, pero se enfrenta una y otra vez a una infraestructura que no está a la altura de ese potencial.
El estudio, que encuestó a más de 700 ejecutivos de petróleo y gas, utilities, químicos, minería y agronegocios en todo el mundo, advierte además que el boom de la inteligencia artificial está generando una demanda energética sin precedentes.
Las interrupciones no esperan a ser validadas como “críticas” antes de fallar; simplemente ocurren. Y mientras el país no actualice esa definición, las organizaciones deben avanzar por su cuenta para reducir su exposición.
Un catastro realizado por la consultora Colliers, estima que las pérdidas relacionadas con el agro junto con las registradas en los caminos, puentes y casas inundadas superarían -hasta el momento- los US$600 millones.
Utilidades de su matriz, la colombiana ISA, caen 27% en el tercer trimestre.
El especialista en transporte y académico de la Universidad de Santiago, Dr. Juan Pedro Sepúlveda, sostiene que el telepeaje que se implementará el próximo semestre no es la solución definitiva a los atascos. Sin embargo, considera que invertir en nuevas vías o ampliar las existentes, como plantea la Asociación de Concesionarios de Obras de Infraestructura Pública (Copsa), tampoco constituye una respuesta integral frente al problema. “Implementar nuevas autopistas implica aceptar que también siga creciendo el parque automotor, terminaríamos llenándonos de vías y más vehículos”, enfatiza.
Los mapas son producto del Plan Chile 30/30 Obras Públicas y Agua para el Desarrollo liderado por el MOP y que considera un proceso de planificación ministerial, orientado a alcanzar un desarrollo equilibrado de Chile hacia el año 2030, con un horizonte de US$30 mil per cápita.